Elige la sombrilla para el jardín
¿Preparado para disfrutar del verano en tu jardín, terraza o patio? Hay muchos elementos que pueden hacer de nuestros espacios exteriores lugares ideales para disfrutar de estos meses de calor que nos esperan. Uno de los objetos que no pueden faltar son las sombrillas, las aliadas perfectas para gozar al aire libre protegiéndote del sol

Las sombrillas puedes adaptarse a espacios muy reducidos e, incluso, podrás encontrar algunos modelos que van anclados a la pared, pudiendo disfrutar de sombra en una pequeña esquina. Además, las sombrillas tienen una ventaja especial, y es que no ocupan mucho espacio en el suelo. Puedes adquirir sombrillas de distintos tipos.

Elige la sombrilla para el jardín
Una de las ventajas de las sombrillas es que existen en diferentes formas: redondas, rectangulares, cuadradas, triangulares, hexagonales… Por tanto, no te costará mucho encontrar un espacio, por pequeño que sea, para colocarla. Además, las encontrarás con altura regulable, de pared, colgante y, por supuesto, el modelo clásico. Por si fuera poco, también las hay de distintos cierres: de manivela, de palanca, de polea, de paraguas… Y, por supuesto, de diferentes tamaños.

En fin, un montón de modelos diferentes para escoger, de los cuales seguro que hay alguno que cuadra perfectamente en tu jardín. Sin embargo, las sombrillas más presentes son las clásicas, que podrás encontrar en una gran cantidad de diseños diferentes para combinar con cualquier estilo de jardín.

Elige la sombrilla para el jardín
Hoy en día también están muy de moda las sombrillas colgantes, que constan de una base con un brazo articulado o desplazable Se trata de unos modelos muy cómodos y perfectamente orientables. Además, la base permite la rotación. Otro tipo de sombrilla que podrás conseguir en el mercado son las que están ancladas a la pared, ideales para terrazas o balcones en las que falta espacio. Ésta se fija a la pared con un soporte realizado en acero y aluminio. Es flexible y puede adaptarse según esté situado el sol gracias a los movimientos de rotación e inclinación de la tela.