Errores de decoración en la mesa de Navidad
La llegada de la Navidad supone el retorno de la magia a la decoración de nuestro hogar durante unos días en los que el color, el brillo y la alegría toman el protagonismo.

El árbol, las luces, las guirnaldas o las figuritas de Papá Noel o del Portal de Belén no pueden faltar, pero… ¿Qué hay de la decoración de la mesa de Navidad? En muchas ocasiones, el hecho de relegar este elemento a un segundo plano hace que se vea descuidada y hasta vulgar.

He aquí algunos de los errores en los que no puedes caer en la decoración de tu mesa:

– Uno de los detalles que más elegancia resta a la mesa de Navidad es el hecho de haber recogido un montón de elementos de distintos estilos, formas y tamaños para componer el diseño de la misma: cubertería, vajilla y cristalería deben ser del mismo paquete y coincidir entre ellos en el estilo tanto como sea posible. Así, debes evitar al máximo ofrecer a tus invitados ese remix que utilizas a diario.

– También es un error utilizar aquellos elementos anticuados que parecen auténticas reliquias: analiza todos tus artículos y renueva los que consideres que han quedado demasiado obsoletos.

– Mezclar más de dos o tres colores arruinará la decoración, que más que una elegante velada parecerá el cumpleaños de alguno de tus hijos. Los colores más tradicionales para estas fechas son el verde, el rojo, el dorado, el plata, el violeta y hasta el negro para la mesa (combinado con algún otro).

– Olvídate de colocar el mantel de todos los días, pues esta ocasión especial requiere que vistas tu mesa también de una forma distinta. No es necesario que compres mantelerías específicas para Navidad, pero sí que reserves un mantel decente y elegante para conseguir una buena base de la decoración… Por supuesto, también queda totalmente prohibido empalmar dos manteles distintos para las mesas largas, ¡compra uno a la medida!