Espejos en las puertas
No hay presumido o presumida que no se mire un par de veces al espejo antes de salir de casa para comprobar que ha elegido el mejor look, que el maquillaje se mantiene a la perfección o que cada pelo está en su sitio.

Precisamente por eso nunca nos parece que está de más algún que otro espejo además del que tenemos en el cuarto de baño… No obstante, no siempre disponemos de suficiente espacio en el hogar o sencillamente no sabemos encontrar el mejor hueco para colocarlo.

Tranquilos, porque hoy os traemos una idea para nada novedosa que no obstante puede que no se os hubiese pasado por la cabeza: Los en las puertas.

Espejos en las puertas
Se trata de una solución de lo más práctica y decorativa que hará que tus puertas cobrean ahora un nuevo protagonismo.

Las ventajas de la idea son evidentes, y es que las puertas cobran la doble función de protectoras de superficies o divisoras de espacios y ahora también de asesoras de belleza ayudando a aprovechar al máximo una superficie que de otra manera quedaría sin uso.

Espejos en las puertas
Además de lo anterior, el reflejo que crea el espejo siempre ayuda a multiplicar la luz en el espacio y por tanto a ampliar visualmente la habitación o zona de paso donde lo coloques.

Pero no todo son ventajas: Entre los contras podríamos encontrar el hecho de que a veces puede resultar un tanto obsoleto en lo que a estilo se refiere (depende de tu maña y tu capacidad decorativa) y que además tendrá siempre un mínimo riesgo de romperse pudiendo entrañar un peligro un porcentaje más o menos alto para las personas.

Puedes utilizar esta el espejo sobre las puertas divisorias de habitaciones o en las puertas de los armarios tanto si son batientes (se abre 90º) como correderas (se abren hacia un lateral) y en cualquiera de las estancias de tu hogar desde el dormitorio hasta la cocina o el salón.