El estilo provenzal
Los estilos más tradicionales son a menudo los que nos hacen sentir más cómodos creando atmósferas acogedoras e íntimas.

Este es el caso del conocido estilo provenzal, un estilo muy similar al rústico pero con ciertas características que hacen que los espacios se vean algo más alegres y luminosos.

El toque artesanal es la clave de este estilo algo campestre, si bien en este caso los elementos más ligeros y no tan pesados como los que solíamos ver en los hogares rústicos.

El mobiliario es de un clasicismo rústico, con elementos tanto madera tratada (pino o caoba) como pintada en algún color. No pueden faltar en esta decoración las grandes cristaleras con cortinas florales, las butacas y sillones acompañados por una mesita de pie en madera o forja, las enormes mesas de comedor o los baúles, por ejemplo, que dan un toque encantador a cualquier estancia.

Los colores buscan dar un poco de vida al entorno, con tonos alegres como los verdes, azules o rosas combinados con blancos y marrones en superficies lisas o con estampados florales típicos de la Provenza.

Busca utilizar los textiles como elementos decorativos de gran importancia: colchas, mantitas para el sofá, cojines o alfombras de lana o con estampados florales son algunos de los elementos que más pueden aportar decorativamente a tu hogar.

Otros ornamentos propios de esta decoración son las vajillas de loza, los jarrones, las jardineras metálicas con plantas o las flores secas, por ejemplo.

Si tienes una casa en el campo o un apartamento de verano no lo dudes, porque este estilo creará un ambiente perfecto para el relax y la vida en familia. Eso sí, ¡ni se te ocurra mezclar este estilo con otros dentro del hogar!