Evitar una decoración anticuada
En muchas ocasiones hemos hablado de la decoración clásica, ya sea de estilo victoriano o adaptada a nuestros tiempos; un estilo que tira de temporadas pasadas y que vuelve pisando con fuerza pero, eso sí, con aires renovados; aún más si ya nos metemos en un estilo vintage, donde la mezcla de lo antiguo reformado y unas modernas pinceladas, convierten tu hogar en un espacio único y muy personal.

Lo que no podemos hacer es pensar que todo vale, y que como estamos viviendo una regresión, puedo seguir aprovechando la decoración que puse en el 75; esta opción no es válida ya que no es lo mismo clásico que anticuado. Con todos mis respetos a quien pueda tener algunos de estos detalles en su hogar, paso a explicar a qué cositas en concreto me refiero.

Evitar una decoración anticuada
Lo primero, esos cuadros enormes pintados al óleo y que suelen representar a algún familiar, ya no se llevan absolutamente nada, así como toda la porcelana china, gallega, o similar que antes se colgaba por las paredes. Del mismo modo, la porcelana ya no es moda en fruteros, marcos de fotos y demás, ni los marcos de plata tampoco son actuales. Cuidado también con las tapicerías, el estilo terciopelo ya murió, así como los grandes detalles en butacas, o los flecos y borlas en los cojines.

Para las cortinas: cortes rectos y justos, nada de esos metros y metros de tela con infinidad de pliegues, y mucho menos esos volantes excesivos que cuelgan sobre el cortinón. Del mismo modo, las vidrieras de antes nada tienen que ver con las paredes acristaladas que podemos tener hoy en día. El cristal de ahora es de tipo cúbico, transparente y puede incorporar algún pequeño detalle en tonos muy tenues. Los dorados y turquesas, en esta gama tan chillona está totalmente demodé.