Feng-shui en el jardín
Pensar minuciosamente en cada uno de los detalles de la decoración es imprescindible para que nuestro jardín se convierta en un lugar íntimo, acogedor y repleto de buenas vibraciones.

Aunque es posible que tengas ya un montón de ideas para diseñar tu jardín ideal, no estaría de más que tuvieses en cuenta algunas de las claves que recomienda la disciplina oriental del Feng shui también para los espacios exteriores.

¿Quieres conocerlas? ¡Pues sólo tienes que dedicar cinco minutos a echar un vistazo a lo que te contamos!

El primer principio que establece la disciplina para el jardín es su orientación, y es que según dice el jardín debe dirigirse allá donde estén las vistas más agradables y donde mejor podamos disfrutar del sol y el buen clima. En las zonas negativas (con fuertes corrientes, vistas negativas, etc.) será imprescindible proteger el espacio mediante elementos como los toldos o los cercos, por ejemplo.

Feng-shui en el jardín
Como la inspiración natural del feng shui predica, los caminos de nuestro jardín no pueden ser rectos como los trazados por el hombre, sino curvilíneos e incluso algo irregulares como los más propios de la naturaleza.

Es de sobras conocido también que en estas teorías decorativas se reconocen como esenciales algunos de los elementos naturales como la madera, la tierra o el agua, por ejemplo. En este sentido, el jardín es un lugar excepcional donde integrarlos resultará de lo más fácil además de muy elegante a nivel decorativo: Crea un rincón o un gran espacio verde con preciosas plantas y flores, coloca alguna que otra fuente o laguito, emplea mobiliario de madera, etc.

No obstante, debes andarte con mucho cuidado en lo que al cuidado de las plantas se refiere, pues unos ejemplares descuidados o más crecidos de la cuenta pueden reportar aspectos muy negativos al ambiente.