Frisos para decorar y aislar
Si estáis pensando en renovar vuestra casa o tal vez alguna de las habitaciones, probablemente creáis que vuestras únicas opciones para revestir las paredes son la pintura, el papel pintado o la cerámica. Pues no es así. ¿Habéis pensado en las mil y una posibilidades que os ofrecen los frisos de pared?

Estos revestimientos, antaño, eran muy simples: se reducían a sencillas lamas de madera de pino que se colocaban en disposición vertical. Esta versión sigue siendo muy interesante, sobre todo para lograr ambientes de estilo nórdico o rústico; pero hoy día hay muchas, muchas más…

Perfectos para paredes estropeadas

Frisos para decorar y aislar
Los frisos no solo decoran las paredes, sino que también aportan aislamiento térmico y acústico. Si las paredes están estropeadas, os ahorraréis el trabajo de rellenar los desconchones y tapar las grietas. Basta con atornillar los rastreles a la pared y luego fijar a ellos las lamas, verticales u horizontales. Actualmente existen sistemas que permiten fijarlas con velcro, pudiendo dejar atrás los clavos de toda la vida. En cuanto a materiales, las opciones son muchísimas: madera, DM revestido de papel o tela, tableros pintados, aluminio, PVC…

¡Hazlo tú mismo!

Frisos para decorar y aislar
Los tres modelos que veis en las fotos pertenecen a la colección de frisos de Leroy Merlin y son de madera, aluminio y DM empapelado, respectivamente. Otra interesante solución puede ser hacer vuestro propio friso, bien pintando o tiñendo las lamas de madera limpia con uno o varios colores, bien empleando tableros cortados en piezas regulares y pintándolos o forrándolos con papel, tela o grandes imágenes impresas. Si entre las lamas y la pared añadís algún material aislante, como corcho o porexpán, el aislamiento de la estancia aumentará considerablemente. Los frisos son una idea estupenda para renovar una habitación de arriba abajo, con excelentes resultados y de la manera más sencilla posible.