La fuerza decorativa de las alfombras
La distribución de los muebles, los colores, los techos, los suelos, las paredes, la iluminación… Si cambiamos cualquiera de estos elementos podemos conseguir un ambiente totalmente distinto. Sin embargo, lo que puede darle un aire totalmente renovado a cualquier estancia del hogar son los complementos como los textiles, los adornos decorativos y otros elementos más funcionales.

Entre los complementos que todos deberíamos tener en cuenta a la hora de decorar cualquier vivienda se encuentran las alfombras que, aunque son injustamente infravaloradas por muchos, tienen numerosas virtudes que hacen de ellas unos complementos con mucha fuerza decorativa.

Aspecto decorativo

Por supuesto, la principal virtud de una alfombra es que embellece y puede aportar elegancia a cualquier estancia. En el mercado las encontrarás de diferentes clases y estilos, por lo que puede adaptarse a cualquier estilo decorativo y a todos los gustos. También existe mucha variedad en cuanto a materiales, pudiéndolas encontrar de elementos naturales y sintéticos.

La fuerza decorativa de las alfombras

Unos elementos decorativos muy prácticos

Sin embargo, más allá de estas virtudes, las alfombras tienen mucho más que ofrecer. Por ejemplo, son ideales ahora que llegan los meses más fríos del año, ya que nos protegen contra el frío en los pies, haciéndonos más fáciles nuestros paseos por casa sin necesidad de ponernos las zapatillas.

Por otro lado, son los elementos ideales para evitar que el suelo se manche o se ralle en el caso de que sea de madera. Y, por si fuera poco, ayuda a proteger a los más pequeños de la casa, ya que, si se caen, es mejor que lo hagan sobre una superficie que no sea tan dura. ¿No crees?

A nosotros nos parecen motivos más que suficientes para introducir alfombras en el hogar. ¿Y a ti?