Habilitar un salón como dormitorio principal
Siempre me ha gustado destacar la importancia de la personalidad y la originalidad a la hora de decorar, ya que es algo que en lo que se apuesta fuerte saliéndose de las normas preestablecidas y que puede dar como resultado algo chocante que no acaba de encajar o, por el contrario, un espacio único y mágico. Esto último es lo que se ha conseguido en la fotografía que ilustra este post.

En ella podemos ver que la estancia está construida para ser utilizada como salón, pero en este caso se ha optado por habilitarla como dormitorio principal. Lo primero que ganas con esta decisión son más metros para poder disfrutar de una habitación amplia, el sueño de muchísimas personas. Todo lo demás viene añadido a nivel estético y práctico por la ubicación de la chimenea y las puertas, que posiblemente serán el acceso a una zona ajardinada.

Combinando pasado y presente

Estos detalles y otros como pueden ser el suelo de mármol y la gran altura del techo, parecen indicar que estamos ante una casa antigua reformada. Posiblemente una casona que cuente con más de un salón y que por eso se hayan podido permitir convertir uno de ellos en dormitorio. Esto nos vuelve a situar delante de una persona con muchísimo gusto y personalidad que ha sabido combinar a la perfección pasado y presente, algo que se aprecia en el conjunto a primera vista.

Lejos de optar por un estilo rural, este dormitorio está decorado con un estilo completamente moderno, en el que destaca la cama con canapé a la vista, el cabecero acolchado y la moldura que lo rodea, la butaca vintage o la alfombra de pelo, entre otros. Estos y otros detalles como la colocación de pequeños cuadros, el espejo apoyado sobre la chimenea, o los jarrones, todo tan propio del minimalismo, chocan de lleno con la conservación de puertas y suelo. Por su parte, la elección del blanco como único color también es una apuesta arriesgada, pero que aquí ha salido triunfante.