Habitación de bebé en gris
Estamos tan acostumbrados a las tradicionales decoraciones infantiles en en rosa, azul, amarillo, verde y hasta multicolor que cada vez más personas buscan un dormitorio distinto que marque la diferencia respecto a los demás.

Elegancia, serenidad y buen gusto, este es el objetivo de muchos padres a la hora de escoger la decoración de sus pequeños. ¿Quieres conseguirlo? Pues no dudes en hacer del gris uno de los colores clave de la decoración… ¡Los resultados son espectaculartes!

Una habitación en gris no solamente romperá con lo preestablecido sino que además le dará un aspecto más relajado y apto para el descanso. Pero cuidado, porque una mala elección del tono, un abuso del color en el espacio o una combinación no demasiado acertada puede hacer que la estancia infantil se convierta en un lugar triste y apagado… ¡Nada más lejos de lo que debería ser!

Habitación de bebé en gris
Para empezar debes tener en cuenta que el gris deberá ser uno de los tonos prioritarios del espacio pero no el único, por lo que inevitablemente deberás combinarlo con un mínimo de dos colores más: nuestro consejo es que utilices uno bastante claro de la gama de los blancos para combinar sobre las grandes superficies (paredes, muebles, suelo, etc.) y otro más llamativo como el rojo, el fucsia, el lila, el amarillo pastel o el azul celeste para los elementos secundarios y los detalles decorativos del espacio.

Debes alternar el uso de todos estos para evitar que solo uno de ellos tome el protagonismo, pero desde aquí poco podemos aconsejarte sin conocer tu idea o saber el proyecto en el que estás pensando. Aún así, nuestro consejo es que procures conseguir espacios muy claros y luminosos utilizando los grises más suaves o bien combinando los tonos más oscuros con otros grandes elementos que contrarresten esta falta de luz.

A continuación te dejamos algunos buenos ejemplos para que tomes ideas: