Habitación de bebé muy práctica para mamás y papás
La llegada de un bebé a la familia siempre es motivo de alegría. Tenemos ante nosotros un pequeño ser al que cuidar, educar y dar todo nuestro cariño. Entre esos cuidados siempre está el de proporcionarle todas las comodidades que faciliten su buen desarrollo físico y mental. Para ello dotamos las estancias de nuestra casa de numerosos accesorios que son imprescindibles para ayudar al bebé y también para impedir que sufra accidentes.

Pero si algo necesita el bebé es notar un ambiente cálido y acogedor en todos los sentidos. En el aspecto literal, se trata de tener la temperatura adecuada en casa y especialmente en su habitación. Del mismo modo es conveniente evitarle corrientes de aire y mucho más si está recién bañadito. Para ello hay muebles que simulan ser una cómoda y que en realidad son bañeras llenas de facilidades para haceros el baño mucho más cómodo al bebé y a ti.

Este mueble puede estar perfectamente ubicado en la habitación del bebé, donde podrás vestirlo y acostarlo sin cambiar de estancia. Otra ventaja de este diseño es que cuando el niño crezca y no lo necesite, se convierte en una cajonera para su habitación. En cuanto al aspecto simbólico de ofrecerle un ambiente cálido, se trata de que el bebé perciba que sus papás están tranquilos y descansados. Este aspecto atañe especialmente a la hora del sueño nocturno. Un recién nacido se despierta continuamente durante la noche, algo que acaba afectando mucho a sus papás.

Los especialistas desaconsejan que el niño comparta habitación con sus progenitores, por lo que la mejor idea es dotar el dormitorio del bebé de un sofá-cama donde puedas descansar junto al niño en momentos puntuales como, por ejemplo, si está algo malito. A este tipo de sofá le darás mucha salida durante el día y la noche, además será su primera camita para cuando deje la cuna, así como su parte baja te permitirá guardar multitud de ropita u otros objetos que consideres oportunos.