Habitaciones infantiles temáticas
En el mundo de la decoración de interiores se han dado pasos de gigante, especialmente en lo que ha objetos de decoración, vinilos y papel pintado se refiere, y en concreto, si hablamos de decorar un dormitorio infantil. Donde antes estabas limitado a una variedad de peluches y ropa de cama que le dieran ese aire tan divertido al cuarto del niño, hoy tienes un sinfín de ofertas de lo más variado, capaces de satisfacer tus necesidades y, especialmente, los gustos del menor.

Sea cual sea el tema que más le apasiona a tu hijo, seguro que encuentras todos los elementos que mejor irán para hacer de su dormitorio el lugar preferido de la casa, un entorno donde se sienta a gusto y rodeado de su gran pasión. Del mismo modo, no siempre tenemos por qué referirnos a estancias de amplias dimensiones, ya que la mayoría de todas estas propuestas las puedes adaptar perfectamente a un cuarto que sea más bien reducido (lo que suele ser bastante habitual en las construcciones más actuales).

Prueba de ello es la fotografía que te muestro en la portada y donde el tema favorito de su dueño es la astronomía y todo lo relacionado con planetas y astronautas. En un pequeño cuarto se tomó una pared completa para realizar este hermoso y colorido mural y, a partir de ahí, las cortinas, la colcha y la lámpara, estampados con un firmamento completan esta original decoración, culminada por una pequeña alfombra que representa a la luna.
Habitaciones infantiles temáticas
El mundo animal suele ser otro de los temas que más fascinan a los pequeños de la casa, y puedes observar como una cenefa cuyo motivo es un safari, centra toda la atención de un dormitorio que no tiene muchos más detalles temáticos, aparte de los peluches de animalitos.
Habitaciones infantiles temáticas
Los coches también tienen mucho éxito, y a veces esa pasión dura hasta la adolescencia, donde además de decorar a su gusto, ya no tiene ese aire tan infantil. En cualquiera de los 3 casos, la idea es comprar un mobiliario que crezca con ellos y que el día de mañana sirva para un cuarto de adulto, a partir del momento que esos detalles personales vayan siendo cambiados por otros que representen cada etapa puntual del crecimiento.