Ideas para alegrar tu dormitorio
¿Has apostado por un mobiliario demasiado formal y ahora ves tu dormitorio demasiado serio? ¿El color de tus paredes apaga demasiado el ambiente de tu habitación? Si estás sufriendo alguno de los casos anteriores o si por cualquier motivo tu dormitorio necesita un poco de alegría debes aprender algunos truquillos para conseguir una atmósfera más viva, luminosa y colorida.

Estas tres podrían ser las claves básicas para conseguir hacer de tu dormitorio un lugar más agradable, pero, ¿cómo se aplica esto a nivel práctico?

Para crear este ambiente debes comenzar por pensar cuáles son los elementos y colores que te hacen sentir más liberado, alegre y hasta soñador, las cosas que te transmiten buenas vibraciones, por así decirlo.

Aunque como se suele decir cada persona es un mundo, lo cierto es que la mayoría solemos sentirnos más alegres con colores vivos y llamativos como los amarillos, verdes claros, rosas, azules o violetas no demasiado oscuros, por ejemplo, tonos que a la práctica pueden ser aplicados en un montón de elementos distintos.

Ideas para alegrar tu dormitorio
No es cuestión de que montes el mundo del arcoíris en tu habitación, pues una explosión de color excesiva podría producirte nervios y no dejarte descansar como es debido.

Lo mejor es utilizar estos tonos en los elementos secundarios de la decoración: Algunos muebles puntuales (sofás, sillones, sillas, mesitas, etc.), textiles, lámparas, cuadros, vinilos, etc. Eso sí, siempre sobre colores de fondo que no sean demasiado llamativos puesto que cargaríamos visualmente la habitación.

Los estampados y la combinación de los mismos sobre los distintos textiles (rayas, topos, cuadros, flores, etc.) es una idea genial para dar una nota al ambiente, y es que aunque parezca una tontería la mezcla dará un ritmo visual distinto a la habitación. Utilízalo en colchas, cojines y hasta en las cortinas.

La luz en el espacio también es fundamental, y es que una habitación clara e iluminada siempre nos hará sentir más a gusto. Aprovecha al máximo la luz natural y poténciala en el espacio mediante el uso de espejos (que reflejan la luz), materiales transparentes o que reflejen los rayos solares y unas cortinas que permitan que pase con mayor facilidad.