Ideas para una oficina minimalista
Ahora que has vuelto a la rutina quizá te has dado cuenta de que no consigues la concentración completa. Puede que tu mente todavía esté en la playa, pero también puede ser que la decoración de tu oficina no acompañe. Por eso, te aconsejamos que te plantees transformarla al estilo minimalista.

Como ya sabes, el minimalismo trata de incorporar la menor cantidad de elementos posibles en la decoración, manteniendo los espacios libres de perturbaciones e intentando preservar las líneas y formas simples tanto como sea posible. En el caso de las oficinas, este tipo de decoración permite paz y calma, ya que la simplicidad en las formas hace que la mente no divague y se centre en lo que es verdaderamente importante.

Para conseguir este tipo de ambientación en tu oficina, debes tener claro que tienen que primar el espacio abierto, las formas simples y los colores claros. A su vez, los muebles deben ser sencillos, lineales y estar exentos de decoraciones y moldaduras llamativas. Lo ideal es que sean metálicos o de madera y en acabados lisos.

Ideas para una oficina minimalista
De la misma manera, la decoración deberá ser mínima: alguna taza, un diploma en la pared, una fotografía en blanco y negro… Sobre todo, debes evitar los puntos focales demasiado llamativos. En cuanto a la paleta de colores, deberás incluir tonos de un mismo color, preferiblemente de la gama de los blancos y los grises, aunque también pueden usarse tonos amarillos, beiges, ocres o verdes.

El orden también es básico, así que los muebles como bibliotecas, archivos y cajones serán imprescindibles para guardar todos los papeles. Además, sus puertas tendrás que ser sólidas y opacas para no dejar a la vista todo lo que haya dentro.