Iluminación según el Feng-shui
La disciplina oriental del Feng shui se ha convertido en uno de nuestros mejores recursos para la decoración de interiores, y es que ayuda a crear espacios llenos de energías positivas que a la vez crean espacios confortables y acogedores.

En feng shui nos guía en los colores, en la organización de los elementos del hogar y también en la utilización de las plantas. Hoy queremos daros algunos de los consejos de esta disciplina en lo relativo a la iluminación, y es la luz es uno de los factores que más pueden influir en la percepción de un hogar.

Hablar de iluminación interior significa hablar básicamente de tres áreas: La luz natural, la luz artificial y la procedente de otras fuentes como las velas o las lámparas de aceite, y es que todas ellas son capaces de generar energías independientemente de su origen.

La iluminación es capaz de transformar los ambientes creando desde las atmósferas más claras y frescas hasta las más cálidas y románticas. De hecho, los hogares deben mantener un equilibrio entre las claras y activas zonas del yang y las oscuras y pasivas áreas del yang.

Cuidado con las luces que escoges para cada estancia, pues las bombillas y los focos halógenos de luz blanca dan mucha sensación de frío y de vacío, mientras que luces más cálidas como las rosadas dan más calidez e intimidad a los ambientes.

No obstante, no olvides que la luz natural debe ser la principal fuente de iluminación del hogar.

Las velas son muy importantes según esta disciplina, y es que son parte del Yang y evitan las malas energías. Según el feng-shui, el lugar más indicado para colocar una vela es el sur o suroeste de la casa (o de la estancia): En el primer caso se fomentará la fama, el éxito y el entendimiento entre los miembros de la familia, mientras que en el segundo caso potenciará una mejor relación en las parejas.