Imprescindibles en el rincón de la lecturaSi eres de los que después de un largo día de trabajo te mueres por llegar a casa, sentarte y desconectar acompañado de un buen libro, es esencial que destines un espacio de tu hogar especialmente a tu pequeño templo de sabiduría.

No pienses que estás desaprovechando espacio u ocupando un espacio que no hace función alguna en tu hogar, pues el rincón de la lectura tiene la misma funcionalidad que cualquier otra estancia de tu casa: cumple una misión y además te hace sentir a gusto con el entorno que te rodea.

Para empezar, si vives con más personas busca un lugar tranquilo, apartado del bullicio y del trajín de casa, un lugar en el que sólo cuentes tú (y tu libro, por supuesto). A partir de ahí, el resto será crear una composición acorde con el estilo que rodee a este espacio y a la vez que se cumplan unos requisitos para poder convertirse en un buen lugar para leer.

El rincón de lectura debe ser un lugar muy bien iluminado. Aprovecha las paredes con grandes ventanales para colocar tu butaca de modo que la luz llegue directamente al libro (ni de frente, pues molestaría el sol, ni de espaldas, puesto que taparía la luz). Si no tienes ventanas, colócate bajo la lámpara del techo para recibir directamente la luz de arriba. Es esencial que tengamos también una lámpara de pie que ilumine directamente el espacio de lectura; son especialmente recomendables las lámparas flexibles y movibles, que pueden acercarse o alejarse en función de la cantidad de luz que necesitemos.

El elemento básico es la butaca, no una silla ni un sofá, no, una butaca, un lugar para ti sólo; este espacio no es un lugar para la reunión con otras personas, sino contigo mismo. Si tu pareja o compañero de piso quiere unirse a tu espacio, es preferible que pongáis dos sillones a un sofá, puesto que en estos además tampoco conseguimos las posturas más recomendables para la lectura.

También debemos tener cerca una mesa pequeña donde poder colocar la lámpara, el libro o las gafas. En estos espacios queda especialmente bien disponer también de una estantería donde puedas almacenar todos los libros leídos y por leer, así como elementos que puedan servirte para la relajación como cuadros o un equipo de música, por ejemplo.