Integrar el techo en la decoración
Cuando pensamos en renovar nuestra casa, incluso con una reforma, los techos suelen ser los grandes olvidados y, por ello, la mayoría terminan pintados de blanco. Siempre pensamos en suelos, paredes, y no te digo muebles y complementos, por eso quiero dedicarle un espacio al techo, capaz de integrarse perfectamente en nuestra decoración. Hasta ahora, sólo los techos con vigas de madera eran los que más provecho tenían, ya que, bien pintadas o sólo barnizadas, lucen de maravilla.

Las vigas horizontales que rodean el contorno de una estancia también pueden tener su protagonismo, si las pintas del color de la pared disimularás salientes y cambios de ángulo, y también dará sensación de disponer de mayor altura. Si, por el contrario, lo que quieres es bajar el techo, te conviene pintar estas vigas del mismo color, e incluso, moldearlas a modo de guirnalda. Un friso completamente simétrico queda ideal si diseñas un texto pintado a mano, algo personal pero atemporal, para no cansarte ni arrepentirte.

Como siempre buscamos luz, tendemos a pintar el techo de blanco o tonos crema y beige para ese mismo fin, pero mucho más original y moderno es disponer de una variedad de papel pintado en esas tonalidades pero que simula madera, piedra, etc., queda monísimo. Si tu problema es que el techo sufre irregularidades, una solución muy práctica es ocultarlo con unos cuarterones de papel que irán sobre una retícula de listones.

En cambio, si lo que quieres es ocultar irregularidades en la unión con la pared o, simplemente quieres ocultar los rieles de las cortinas, rematar con una moldura será la mejor opción, te permitirá instalar el cortinero sin que parezca un añadido. Si dispones de un techo abovedado, aprovecha para sacarle todo su partido, inspírate en los artesonados que adornan muchos edificios históricos. Por último, si lo que buscas es darle tu propio toque, identificarlo con personalidad, atrévete a seguir el dibujo de la pared, como te mostramos en la fotografía.