Interiorismo rústico y contemporáneo
La mayoría de nosotros no podemos evitar ese deseo de decorar nuestros hogares con las tendencias más modernas y, sin embargo, cuando nos planteamos bien cómo queremos que sea nuestro hogar echamos en falta ese toque cálido, acogedor y familiar que solo pueden proporcionarnos los estilos más tradicionales.

¿Cómo unir estos dos deseos tan contradictorios? Con una decoración intermedia que se mueva entre lo moderno y lo rústico. A continuación te contamos algunas magníficas ideas para lograrlo.

Lo cierto es que a pesar de parecer algo muy sencillo no lo es tanto cuando nos ponemos manos a la obra, por lo que tener
algunas ideas de base acerca de qué hacer y qué no hacer es fundamental.

Interiorismo rústico y contemporáneo
Estas son algunas recomendaciones:

– Se acabaron los espacios rústicos donde predominaba la penumbra, porque a día de hoy tener un hogar bien iluminado es todo un privilegio. Potencia al máximo la luz natural gracias a grandes ventanales con cortinas claras, a colores que ayuden a propagar la luz y a elementos que cumplan el mismo objetivo (espejos, por ejemplo).

– El uso de colores llamativos también servirá para romper con el rústico tradicional y añadir un poco de vida al espacio, así que no dudes en utilizarlo en ornamentos, textiles y hasta en algún que otro mueble.

– Combina algunas blanquísimas paredes con otras recubiertas por materiales rústicos como la madera o la piedra, por ejemplo. Las chimeneas (reales o falsas) o columnas en piedra, por ejemplo, también aportarán calidez al ambiente.

– Las vigas decorativas en el techo son uno de los elementos clave para dar el toque más rural a cualquier estancia y para añadir un toque muy especial a la neutralidad del blanco que te aconsejábamos anteriormente.

En definitiva, la clave para conseguir esta encantadora decoración se encuentra buscar el equilibrio entre ambos estilos: combinar muebles, recubrimientos, colores y ornamentos de estilo moderno y rústico será la mejor forma de lograrlo.