La elección de las puertas en interiores
Elegir las puertas de casa es siempre una decisión difícil de tomar, pues sabemos que es uno de los pocos elementos que más tiempo vamos a tener que mantener, ya sea por la dificultad de quitar las estructuras o por el importante gasto que suponen.

Pero hay más cosas que se ven afectadas además de la estética, como por ejemplo el espacio y la entrada de luz a las estancias. A continuación os damos unos consejos para que podáis tener en cuenta.

Antes de hacer una visita al carpintero, ten en cuenta qué es lo que te conviene en función del diseño general de tu hogar. Por ejemplo, en un diseño minimalista o contemporáneo sería imposible contemplar la posibilidad de poner puertas con molduras, más propicias para estilos clásicos o rústicos, y deberíamos poner puertas completamentelisas.

Eso sí, tanto las de estilo clásico como las modernas pueden ser ciegas (sin ventanitas o cristales) o acristaladas, pues en esta cuestión no importa tanto el diseño como nuestro gusto o la luz que queremos que entre en la estancia. En las poco iluminadas nos interesa muchísimo poner puertas con ventanitas o cristales para aprovechar la luz de la estancia contigua.

En cuanto a materiales, para puertas que separan distintas estancias interiores lo más común es poner puertas de madera maciza, puertas chapadas (con la apariencia de las macizas pero hechas con alomerado chapado con madera) o huecas, éstas últimas de menor calidad y duración.

Sea como sea, la madera sigue siendo la gran favorita gracias a que es bastante atemporal. Es recomendable utilizar madera de calidad de colores naturales; en cuanto al tratamiento, depende del propio gusto y del estilo mantenerlas poco tratadas para que se puedan ver sus imperfecciones naturales o bien comprar unas puertas barnizadas y muy tratadas.

El nogal, el cerezo, el cedro, la haya y el roble son maderas que pueden adaptarse a casi todo tipo de espacios y que pueden combinar con muchos otros tonos.

Tú siempre tendras la última palabra, pero cuidado con innovar, porque a veces puede salir caro: lo que ahora está de moda puede salirnos caro a la larga.