¿Cuál es la mejor alfombra para el baño?
Creo que es imprescindible tener alfombras en el baño, ya que son muy prácticas y funcionales, además de muy llamativas a nivel decorativo. Su “trabajo” principal es que nos protejan de caídas cuando salimos de la ducha y tenemos los pies mojados, ya que es un momento en el que es muy fácil resbalar.

Por suerte, en los últimos años han aparecido una gran variedad de diseños en lo que a alfombras de baño se refiere. Recuerdo cuando era pequeña y casi todas las alfombras eran blancas y redondas, y me encanta ver ahora tantas posibilidades para tener en cuenta también los colores de la decoración y que el conjunto sea perfecto.

¿Cuáles son las más recomendables?

¿Cuál es la mejor alfombra para el baño?
Al haber tanta variedad actualmente, no solo puedes elegir entre diseños, tamaños y colores, también hay muchos tipos. Sin embargo, tengo claro que me quedo con las alfombras de baño de pelo corto, por muchas que aparezcan y se recomienden.

El principal problema que te encuentras con una alfombra, en cualquier estancia de la casa, es que acumula polvo y suelta pelo, y eso no pasa con las que son de pelo corto. Si, además, tienes en cuenta diversos consejos para cuidarlas y evitar que se estropeen, cualquiera que coloques lucirá siempre como nueva.

Las alfombras de pelo largo no son recomendables ya que con la humedad y el exceso de agua del baño tardará mucho en secarse, y eso puede hacer que aparezca moho.

¿Cómo cuidar las alfombras de baño?

¿Cuál es la mejor alfombra para el baño?
Si quieres que la alfombra dure lo máximo posible, tienes que empezar por no ponerla en una zona de mucho tránsito, como a los pies del WC o del lavabo. De hecho, su función es clara, protegernos al salir de la ducha, por lo que su ubicación ideal es justo a los pies de la ducha (o bañera). Si quieres poner otra a nivel decorativo, puedes hacerlo si va en una zona en la que no haya mucho paso.

Por supuesto, no entres con zapatos al cuarto de baño, se marcará más cada pisada y la alfombra durará mucho menos que si siempre vas descalza. Cuelga la alfombra a diario para que se seque cuando la hayas utilizado, puedes hacerlo en la mampara o en la barra de la cortina. Conviene hacerlo para que se airee y no se acumule mucha humedad.