La oficina en casaMuchas profesiones se desarrollan hoy en día desde casa. Es más, en los últimos años esta tendencia está aumentando día a día con la implantación de internet en los diferentes ámbitos del trabajo… ¡Se dice que incluso la medicina podría ejercerse desde casa!

Aunque no hemos llegado a este punto, sí que hay cada vez más personas que deben integrar la oficina como parte del hogar. Si es tu caso, presta atención a lo que te contamos.

No puedes trabajar con tu portátil desde la cama o en el sofá, puesto que para concentrarte debes adaptar un espacio para el trabajo. Además, si tu trabajo precisa que estés muchas horas frente al ordenador es necesario que sea tan confortable como sea posible y que fomente las buenas posturas, en un ambiente acogedor pero a la vez formal que distinga lo que es la zona de descanso de la de trabajo.

Sin embargo, no todos disponemos de suficiente espacio para destinar una habitación exclusivamente a este uso, y tenemos que integrar la oficina dentro de otro ambiente como la habitación o el salón. No te preocupes, porque lo fundamental, como decíamos, es crear un entorno, cosa que puedes conseguir con un espacio muy reducido.

Si puedes utilizar una habitación en exclusiva para la oficina podrás jugar más con la luz, los colores y el mobiliario. En general, tanto para unos espacios como para otros, es fundamental que dispongas de una perfecta iluminación: lo mejor es tener una fuente lumínica general, sea la luz natural proveniente de la ventana o la lámpara del techo, y otra más pequeña que podamos manejar en función de nuestras necesidades. Para trabajar mejor, asegúrate que la pantalla no recibe reflejo de ninguna fuente de luz.

En cuanto a la tecnología, procura elegir productos de estética moderna e inalámbricos para evitar que aparezcan cables de todas partes, pues no sólo es antiestético sino que además rompen la armonía de la estancia y rompen el clima de formalidad.

La elección de colores solamente podremos hacerla en los casos en que no integremos la oficina en otras estancias; si tienes que hacerla, opta por la primacía de los tonos claros y neutros que creen un espacio amplio que transmita la luz.

Y sobre todo, como consejo final, no recargues con objetos innecesarios este espacio, pues tenerlo despejada facilitará la inspiración y la concentración.