La piscina tras el verano
Apenas quedan unos días para despedirnos del adorado verano y de esos dos lugares que se habían convertido en el centro de nuestra vida durante estos meses: El jardín y la zona de la piscina.

Sí, porque no solamente llega el momento de pensar qué hacemos con los muebles de exterior sino que también debemos pensar cómo vamos a mantener nuestra piscina durante el otoño y el invierno.

Y es que debes preparar la piscina para superar los problemas que puedan venir estos meses de frío así como también para que quede perfecta de cara a la temporada de verano que viene.

La piscina tras el verano
Esto puede hacerse manteniendo la piscina llena o bien vaciándola por completo. Aunque en ambos casos será fundamental limpiarla y desinfectarla si no vas a vaciarla también deberás revisar los filtros, el fondo, las paredes y otros elementos secundarios como escaleras, por ejemplo.

Para vaciarla bastará con abrir la llave para que el agua se vaya por el desagüe, aunque si la piscina está demasiado sucia como para sufrir atascos más vale que utilices la bomba de filtro del agua.

Si la mantienes llena ten en cuenta los siguientes consejos:

– Asegúrate de que esté siempre limpia (cestillos, paredes, filtros, etc.) y con la depuradora activa al menos ocho horas diarias.

– Debes continuar echándole cloro, aunque en menor cantidad que en verano.

– Vacía el filtro y déjalo abierto, cierra boquillas de impulsión y ‘skimers’ y guarda lo que no necesites hasta el próximo año.

– Baja el nivel del pH o es probable que el agua se descomponga.

– Cubre la superficie con una lona para que no se ensucie.

– En áreas geográficas demasiado frías el agua podría congelarse y hasta crear grietas, por lo que es mejor vaciar por completo la piscina.

Si te animas y puedes permitírtelo una gran idea es cerrar la piscina como si de una habitación se tratase cubriéndola con superficies de cristal o plástico muy resistente.