La televisión y la iluminación del hogar
Más de una vez te habrás encontrado con esa situación en la que estás viendo la televisión y de repente comienzas a notar que esos rayitos de sol o la luz de la lámpara que acaba de encender tu pareja hace incómodos reflejos en la pantalla.

Esto ocurre generalmente por un error en la ubicación del televisor o de los elementos de iluminación (según prefieras mirarlo), y es que a la hora de decorar la mayoría pensamos más en la estética que en la futura funcionalidad.

¿Quieres algunos consejos para evitar los errores más comunes? Entonces dedícanos cinco minutos antes de colocar estos elementos de forma definitiva.

La televisión y la iluminación del hogar
1. Analiza el lugar por el que entra la luz natural y coloca la pantalla de espaldas a la misma de modo que no quede enfrentada a la ventana. Si está muy pegada, también puedes colocarla a un lado.

2. Si por la noche eres de los que adora ver la tele a oscuras olvídalo, pues supone un esfuerzo innecesario para la vista. En lugar de esto busca un nivel de luz suave que atenúe la claridad de la pantalla pero que no pierda ese aire íntimo que tanto nos gusta.

3. De este modo, para una buena visión debes buscar un contraste suave entre la intensa luz que emite la pantalla y la de tu entorno, que tampoco debe ser demasiado fuerte. Para conseguirlo nada mejor que colocar algunas lámparas de pantalla secundarias por encima de los ojos y un tanto alejadas de tu ubicación (seguramente en el sofá) para que se rebaje el contraste de una forma suave.

4. Otra buena manera de lograrlo es jugando con la intensidad de la luz del espacio, lo que solo conseguirás con esos interruptores conectados a las lámparas o bombillas regulables. Si tienes una luz muy blanca y clara baja su potencia para crear un ambiente más acogedor y conseguir este cómodo contraste visual.