Ladrillo visto en paredes de interior
Si estás aburrido de utilizar siempre las mismas ideas para la decoración de las paredes de tu casa debes empezar a contemplar algunas ideas que no se centren en la pintura, los papeles pintados o los vinilos decorativos.

Sea en los estilos más rústicos o en los más modernos o sofisticados, el ladrillo visto (también conocido como ladrillo a la vista) es una magnífica opción para dar clase y un estilo muy chic y elegante a tu hogar.

En realidad, lo mejor de esta idea es que tiene muy distintas aplicaciones adaptables a tus gustos y a la decoración de tu casa.

Ladrillo visto en paredes de interior
Para empezar, puedes dejarlo a la vista en todas las paredes de la estancia o hacerlo de manera más discreta como un sencillo complemento al resto de paredes lisas para dar un toque distinto: puedes dejar ladrillo visto en una sola pared, aplicarlo en un muro o pared divisoria de dos espacios o solamente en la estructura de la chimenea, por ejemplo.

Ladrillo visto en paredes de interior
Por otra parte, aunque el color del ladrillo es por lo general rojizo (también puede conseguirse amarillo), también puedes colorear la pared con pintura plástica con diferentes técnicas para adaptarlo al estilo que buscas para tu hogar: pintado en blanco si es una estancia de estilo vintage, en rosa fucsia si la estancia es kitsch o en un blanco o tostado desgastado si queremos decorar una habitación rústica, por ejemplo.

Además del punto de vista estético, esta idea decorativa está muy bien considerada también gracias a que resulta un amigo fiel con las temperaturas (es calentito en invierno y fresco en verano) y además es un material que no se estropea excesivamente con el paso del tiempo.

Consulta con algún albañil de confianza para saber las opciones de las que dispones (tamaño de los ladrillos, colores, etc.). ¡Los resultados son increíbles!