Las alfombras también son para el verano
Cuando llega el verano no sólo cambiamos el fondo de armario, sino que nos ponemos manos a la obra para darle aires nuevos a la decoración del hogar. Una de las cosas que primero hacemos es llevar las alfombras al tinte y guardarlas en el armario. Éstas, además de estar fabricadas con materiales cálidos, son propensas a acumular mucho polvo, que es más dañino durante esta época del año. Por tanto, es una buena idea que prescindamos de ellas durante esta temporada. Sin embargo, con la retirada de estos elementos decorativos se puede perder la gracia en algunas de las estancias.

Afortunadamente, hay una solución muy práctica y decorativa: las alfombras de verano. Éstas se caracterizan por estar diseñadas en tonos claros o colores vivos, que te ayudarán a aportar frescura y vitalidad a tu hogar. Esto puede ser muy útil en los recibidores, la entrada a tu morada. Una alfombra puede aportar energía y optimismo a todos los que entren en tu casa, incluido tú. Para darle más originalidad al asunto, puedes combinarlas con otro tipo de materiales como esteras, también muy prácticas en verano.

Las alfombras también son para el verano
Las alfombras de verano suelen estar fabricadas con fibras naturales como el bambú o la celulosa e, incluso, podrás encontrarlas con combinaciones de papel y de algodón. En definitiva, estos elementos se caracterizan por estar realizados con materiales suaves y cálidos, que aportarán a tu vivienda un aire cálido y acogedor. También son muy recomendables para las zonas de juegos de los niños, debido a su tacto agradable a las pisadas y a sus propiedades. En algunos casos, las alfombras son antibacterianas, repelentes de polvo o reguladoras de la humedad.

¿A qué esperas para poner una alfombra de verano en tu casa? En el mercado encontrarás una gran variedad, así que seguro que encuentras la tuya.