Lavandería en espacios pequeños
Tener un espacio dedicado exclusivamente a las tareas de lavado y planchado de la ropa es todo un lujo para los que estamos acostumbrados a los pequeños pisos que muchos tenemos hoy en día.

No obstante, debes saber que no es necesario disponer de una gran habitación para tenerlo, pues puedes establecer una pequeña lavandería hasta en los espacios más reducidos. Si tienes un espacio para aprovechar en casa ten en cuenta estos consejos, coge papel y lápiz, ¡y empieza a hacer esbozos!

Debes ingeniártelas muy bien para dar cabida a todo lo que quieres, aunque debes partir de la base de que todo no va a poder ser.

Sobre todo, debes buscar la practicidad, por lo que los muebles deben estar estructurados para dar cabida a todo lo que puedas. Empieza por establecer los elementos básicos como la lavadora, la secadora, un armario con barra para ir colgando lo que planches, y finalmente otro sin barra para poder colocar los productos de limpieza o las piezas de ropa que vayas a doblar. Si todavía te sobra espacio, puedes ir ampliando los módulos en la medida de lo posible.

Busca un mobiliario sencillo y preferiblemente de colores claros, como las paredes, para fomentar la transmisión de la luz y una mayor sensación de amplitud, pues los espacios reducidos lo necesitan bastante más que cualquier otra estancia de la casa.

Es imprescindible que tengas también una cesta para la ropa sucia y otra para la limpia, así como un lugar en el que guardar la tabla de planchar para poder guardarla cuando no está en uso.

Si tienes algo de espacio un buen recurso es colocar un mueble con plancha incorporado desplegable para poder guardarla disimuladamente cuando no está en uso. Si no puedes, lo mejor que puedes hacer es dejar unos centímetros entre el mueble y la pared para colocarla en la esquina para que pase desapercibida o bien poner un arnés detrás de la puerta para colgarla allí.