Lavandería y dormitorio de invitados 2 en 1
Si tienes una habitación libre y estás planteándote cómo podrías aprovecharla al máximo, una buenísima opción es crear una estancia que tenga distintas funciones al mismo tiempo.

La idea que te propongo es muy útil y será sin duda funcional tanto a largo como a corto plazo: una habitación para invitados que haga a su vez las funciones de habitación de lavado y planchado.

En realidad la estructura de la habitación depende esencialmente del dormitorio para los invitados, en la que puedes elegir básicamente entre dos opciones: la primera es colocar una estructura con cama desplegable o abatible de aquellas que plegadas pasan desapercibidas como un panel liso o un armario; la segunda es colocar un práctico sofá cama que pueda utilizarse tanto para que los visitantes esporádicos puedan dormir como para nuestro propio disfrute diario. En este sentido, puedes colocar un televisor frente al sofá para que haga también la función de salita de estar.

Si te decides por el primer tipo de dormitorio debes contar con un sólo mueble que incluya la cama desplegable, los armarios y cajones para almacenar los utensilios (detergentes, plancha, tabla de planchar, etc.), la ropa limpia o sucia. Tratándose de una lavandería -dormitorio, lo mejor es que lavadora, secadora y el resto de utensilios pasen lo más desapercibidos posible por lo que de ninguna manera deben estar a la vista (puedes encajarlos dentro de un armario, por ejemplo). De otro modo, estaríamos dando la preponderancia a la lavandería y dejaríamos a nuestros invitados algo desatendidos y en un segundo plano.

Si dispones de menos espacio o si simplemente te ha gustado más la idea del sofá-cama encontrarás menos dificultades todavía. Establece tu mueble lavandería con armarios y cajones que oculten electrodomésticos y utensilios de limpieza y añade en una de las paredes el sofá. No estaría mal que seas un poco hospitalario y dediques un pequeño armario con un colgador y un par de cajones donde tus huéspedes puedan dejar sus cosas, aunque puede ser el mismo que utilices para colgar la ropa limpia y planchada.

Tanto en una opción como en la otra debes evitar colores fríos vinculados a la limpieza y a la higiene típicos de las lavanderías y optar por tonos neutros o cálidos que den buenas vibraciones a nuestros invitados. También puedes ornamentar ligeramente la estancia con algún cuadro, alfombra o poner una televisión, por ejemplo.