Cómo limpiar las brochas después de pintar
Una de las cosas más importantes que debes tener en cuenta a la hora de pintar es el hecho de conservar las brochas y pinceles en perfecto estado mientras no las utilizas, así rendirán de forma óptima cuando las necesites. Si no limpias bien los utensilios, es probable que tengas que tirarlos cuando los vuelvas a coger ya que tendrán suciedad acumulada y no serán eficaces.

Hoy me gustaría darte unos cuantos trucos y consejos para limpiar las brochas y que puedas mantenerlas siempre en las mejores condiciones. ¡Toma nota!

¡Brochas impecables!

– Uno de los trucos más eficaces es envolver el cabezal de brochas y rodillos en film transparente, o bien guardar ambos utensilios herméticamente en una bolsa de plástico. Sella la bolsa con cinta adhesiva y guarda en lugar seco un par de días.

– Empezando con la limpieza, lo primero que hay que hacer es eliminar toda la pintura que puedas.

– Si la pintura es al agua, mete la brocha o rodillo a remojo en agua tibia durante un par de horas, la pintura se ablandará y se quitará con mucha facilidad. Sécalas después con un paño limpio y guárdalas en un lugar seco en donde se puedan conservar bien hasta que vuelvas a utilizarlas.

Cómo limpiar las brochas después de pintar
– Si utilizas pintura con base de disolvente, para limpiar las brochas puedes vertir un poco de producto de limpieza que tenga la base de disolvente en un recipiente pequeño y presionar la brocha para que penetre bien en la base de las cerdas. Déjalas a remojo 2 horas, seca con un paño limpio y guarda en un lugar seco.

– Otro truco es limpiar la brocha sobre papel toalla o un estropajo para quitar la mayor cantidad de pintura posible y después proceder a cualquiera de los dos puntos anteriores.

– El suavizante de la ropa es también una buena opción para quitar la pintura de las brochas. Mezlca media taza de suavizante con un litro de agua y sumerje la brocha y ve sacudiendo hasta que veas que se suelta la pintura. Quita los restos de esa solución, estira las cerdas y deja la brocha boca arriba hasta que se seque.

– El último de los trucos es con vinagre, y es tan sencillo como ponerlo en un caldero y meter la brocha a remojo durante una hora. Después, ponlo a hervir a fuego lento durante unos minutos, después saca la brocha y deja que se seque.

¿Conoces algún truco más para limpiar las brochas después de pintar? ¡Compártelo con nosotros!