Limpieza de estores perfecta
Los estores son un artículo del hogar que resulta igual de práctico en lo funcional, como hermoso en lo decorativo, por eso, es importantísimo mantenerlos en perfecto estado, ya que, generalmente, reciben la luz del sol continuamente. Su mantenimiento es muy sencillo, y resulta imprescindible en este tipo de piezas, ya que las zonas de arruga por donde solemos tenerlos plegados recogen mayor cantidad de polvo, lo que va dejando una marca horrible cuando los bajas del todo.

Por lo general, la fabricación y montaje de los estores es, si no estándar, muy similar. A continuación, te explicaré cómo lavar los clásicos de varillas, y verás cómo no tiene mayor complicación. En primer lugar, tienes que desenganchar las cuerdas de la parte trasera, que tienen a su término un prisionero que pasa por una arandela, de modo que la cuerda quede ya en su sitio para montarlo de nuevo. A continuación, puedes quitar ya el estor de la barra de sujeción (normalmente se fijan con velcro), de este modo, te resultará mucho más cómodo ir retirando varilla a varilla sin necesidad de levantar los brazos y mantenerlos en alto, que es lo que resulta realmente cansino de esta tarea.

Puedes poner el estor sobre una mesa y empezar a buscar en el extremo de cada varilla, el agujerito de tela por donde debe salir (son pequeñitos para evitar que salgan solos durante el uso). Cuando las hayas quitado todas, mira la etiqueta y comprueba a qué grados puedes lavar en lavadora, mételos con el resto de colada afín a ellos con un programa que incluya centrifugado. Cuando salgan de la lavadora, dóblalos un segundito por la mitad y dales una buena sacudida, ahora pondrás las cuerdas sujetando el prisionero y pegarás el estor húmedo con el velcro.

Cuando la tela esté completamente seca, vuelve a meter las varillas, que, con su propio peso, terminarán de desarrugar sin necesidad de planchado. No las coloques con la tela húmeda ya que pueden oxidarse y estropearte el estor.