Llegó el momento: ropa de cama de verano

Ya es un hecho: el verano está a punto de llegar de nuevo. Seguro que te has dado cuenta de que el edredón de invierno nos empieza a estorbar, impidiéndonos dormir fresquitos y cómodamente. Es el momento de dar un cambio a nuestra cama y sustituir los edredones gruesos por colchas de verano y ropa de cama para el calor.

¿Colcha de verano o edredón?

Dependiendo de lo caliente que sea tu casa y de en qué ciudad vivas, recomendamos las colchas de verano: telas ligeras y suaves (¡no elijas una áspera!) que recubrirán las sábanas, vistiendo, además, nuestra cama. Recomendamos que sean finas, pero no demasiada, pues así nos servirán también para los meses de primavera y para el comienzo del otoño. Si hace demasiado calor, siempre las podremos retirar, cubriéndonos solo con las sábanas.

Llegó el momento: ropa de cama de verano

Si, aunque sea verano, no hace tanto calor o aun así prefieres un edredón, también hay varias alternativas pensadas por y para el verano. Una de ellas sería el nórdico ligero antiácaros. Resultan muy aptos para los meses estivales. Es preferible que sea antiácaros para resultar en una mejor protección y limpieza. Antes de elegirlo, escoge un tacto suave, que permita que circule el aire, sea hipoalergénico (protege de las alergias en los meses más propensos a ellas) y cien por cien algodón. Los puedes encontrar rellenos de fibra o de plumas.

Respecto a si es mejor de fibra o de plumas, depende del gusto de cada uno. Los edredones de fibra son fáciles de mantener y se usan en la mayoría de las casas, tanto en ropa de cama de invierno como de verano. La pluma o plumón es un elemento natural y muy buen aislante térmico, por lo que es recomendable usarlo mejor en invierno y, si nos decantamos por este material para edredones de verano por su mayor suavidad, haremos que su relleno no supere los 100 gramos por metro cuadrado para no darnos demasiado calor. Esta última opción suele ser más costosa.

Materiales

La ropa de cama de verano no se limita solo al edredón o colcha. Igualmente es necesario elegir las sábanas, los cubre-colchones o las fundas de almohada en unos materiales aptos para el verano. Que no nos hagan transpirar, nos mantengan frescos, absorban la humead, no acumulen polvo, sean antiácaros y fáciles de lavar, ya que la ropa de cama de verano se lava más a menudo que la de invierno porque transpiramos más.
Son muchos los materiales idóneos para poder dormir durante el verano, pero destacaríamos el satén, el algodón, la seda y en lino. En resumen, las fibras naturales.

Llegó el momento: ropa de cama de verano

Satén

Es suave, una de las características más importante, aunque también bonito, por lo que resultará en una decoración final más estética. El satén cumple una función decorativa y además no nos van a dar tanto calor como un edredón de plumas o de fibra; son más que nada para decorar, mucha gente los retira cuando se va a dormir.

Seda

En la misma línea que el anterior, da un aspecto de belleza y lujo a las camas, por su brillo, su suavidad y ligereza, aunque es más difícil de lavar.

Algodón

Aunque de estética sencilla, es uno de los más recomendados para usar en la ropa de cama de verano. Es suave, liviano, lo hay en muchos colores y se lava con facilidad. En este tipo, podemos incluir las mixtas; es decir, las que estén hechas de algodón y otro tipo de fibras (recomendamos las naturales), siempre y cuando la cantidad de algodón mínima sea el 50%. Si es menos, no resultarán tan cómodas y se te formarán pelotitas al cabo de poco tiempo, resultando en una ropa de cama más incómoda y áspera. En el algodón conviene invertir para tu comodidad.

Llegó el momento: ropa de cama de verano

Lino

Una alternativa barata, sencilla y fácil de lavar, aunque difícil de planchar. Suele haber gran cantidad de telas finas hechas con lino perfectas para las colchas de verano. Lo más positivo del lino son sus cualidades hipoalergénicas, perfecto para disminuir las alergias en estas épocas tan complicadas para estas afecciones. Lo más positivo del lino es que son muy versátiles en cuanto a regular la temperatura de la cama: se adaptan a todo por lo que son muy adecuadas tanto en verano como en invierno.

Fibras naturales

Las sábanas de franela mejor guardarlas en el cajón para el invierno durante estos meses. Lo mejor es elegir fibras totalmente naturales, como hemos dicho la seda, el algodón, pero también otro tipo de fibras. Huye de las artificiales, que no alejarán la humedad y te harán sudar muchísimo más.
Además de para las sabanas o cubre edredones, estas fibras naturales son muy aptas para ser usadas en sábanas bajeras y otra ropa de cama, como protectores de almohada.

Llegó el momento: ropa de cama de verano

Aprovecha para decorar acorde al verano

Y ya que vamos a cambiar las sábanas, colchas y cojines para conseguir dormir mejor en verano, ¿qué mejor ocasión que aprovechar para pintar nuestro dormitorio de calor, sol y exotismo? Es la estación del año perfecta para apostar por los colores vivos, destacando los tonos de azules, los fucsias, los morados… Si deseas algo más discreto, los rosados o verdes pasteles pueden ser una apuesta segura. Y, sin duda, en verano más que nunca, pisan fuerte los estampados. De flores, de lunares o de elementos marinos, sin olvidar los contrastes formados por rayas de colores. Si eres muy mañoso o mañosa, puedes adquirir las telas tú mismo y hacerte con una colcha de verano acorde al tamaño de tu cama, así como darle a tus cojines y almohadas un “vestido” más veraniego.

Llegó el momento: ropa de cama de verano

La ropa de cama de verano suele tener precios mucho más inferiores que la de invierno; además, se necesita mucha menos cantidad de telas. Aprovéchate de esto y adquiere la ropa de cama que pondrá la nota de frescor en tus dormitorios. Dormir bien es muy importante para rendir adecuadamente durante el día.