Mantenimiento de pérgolas de jardín
Hace unos meses te animábamos una y otra vez a hacerte con una de esas hermosas pérgolas para el jardín, esas habitaciones de exterior de sencilla estructura (apenas basada en un techo y cuatro patas) que tan prácticas y decorativas resultaban durante los meses de verano.

Pero ahora que llegan meses más fríos, ¿qué haces con ellas? Tranquilo, porque después de convencerte para que lo hicieras no íbamos a dejarte solo y sin saber cómo llevar su mantenimiento durante todo el año.

Si quieres lograr que se mantengan siempre perfectas echa un vistazo a lo que te contamos a continuación.

– Lona: Cubrir la estructura con una tela de lona en la parte superior es una gran idea para evitar que los materiales envejezcan por acción del sol o de las temperaturas (tanto en verano como en invierno). Sin embargo, no puedes caer en el error de no lucirla nunca por miedo a que se estropee antes… ¡Está para disfrutarla al máximo!

– Es necesario que la mantengas limpia durante todo el año con el fin de que se encuentre siempre hermosa y como nueva, si bien también es cierto que el mantenimiento en más profundidad estará bien una vez cada dos o tres años. Deberás limpiarla en profundidad, eliminar pinturas anteriores (con lasures no hace falta), darle una nueva capa de pintura y finalmente barnizarla.

– Pérgolas de madera: Lo mejor para mantenerlas en perfecto estado es barnizarlas con el fin de crear una capa protectora que, no obstante, también precisará mantenimiento para no resquebrajarse con el clima.

– Pérgolas metálicas: El clima, la humedad o el agua harán que este material pueda estropearse y envejecer visualmente con facilidad. La mejor manera de evitar que aparezca herrumbre en su superficie será darle una capa con un producto antióxido antes de pintar la superficie.