Mantenimiento y limpieza de los rellenos nórdicos
Sin lugar a dudas, el relleno nórdico ha supuesto un antes y un después en la decoración textil, ya que un solo elemento cumple la misma función que la manta, la sabana y la colcha juntas, haciendo que el abrigo en la cama sea mucho más ligero y la decoración mucho más versátil, ya que cambiando la funda se puede cambiar completamente su aspecto.

En el mercado encontrarás diferentes tipos de rellenos nórdicos (pluma, plumón, fibras o acrílicos…), que deberán ir recubiertos con un material transpirable para que el relleno no pierda cualidades (el algodón 100% o el lino serán los que mejores resultado aporten). Pero independientemente del relleno y del textil con que lo recubras, será importante que mantengas los nórdicos de la manera adecuada para que te duren mucho tiempo. Te explicamos cómo hacerlo a continuación.

Airear los rellenos de plumas y plumón

En primer lugar, debes tener en cuenta que los rellenos de plumas o de plumón requieren de aireación y ventilación diaria, ya que son materiales hidrófilos que tienden a absorber la humedad que desprende nuestro cuerpo al dormir. Sin embargo, no deberás exponer los rellenos directamente al sol, porque éste tiene un efecto negativo sobre el relleno y, además, puede decolorar la cubierta.

Mantenimiento y limpieza de los rellenos nórdicos

Limpieza a fondo

Para una limpieza más a fondo, algo que tendrás que realizar de manera periódica, lo mejor es aplicar una limpieza en seco, siempre que se trate de rellenos de pluma o plumón. En cambio, los rellenos de fibras o acrílicos permiten su limpieza en lavadora, aunque una buena aireación diaria puede alargar los plazos de lavado lo que, consecuentemente, también alargará la vida del relleno.

Ten en cuenta que los edredones de fibra sintética se pueden lavar en lavadora a 60ºC como máximo, una temperatura que mata a los eventuales ácaros del polvo. En cuanto al secado, deberá hacerse en posición horizontal.