Materiales para muebles de cocina
La cocina es sin duda el lugar de trabajo del hogar por excelencia, y es que las largas horas que en ella pasamos no son precisamente para relajarse y desconectar sino para llevar a cabo un montón de tareas como cocinar o preparar los elementos de limpieza.

Precisamente por eso, una cocina no solamente debe de ser un lugar en el que sentirnos a gusto con la decoración a nivel visual sino también un espacio en el que las comodidades sean las máximas a nivel práctico.

Así, no solamente deberíamos hablar del espacio o de las amenidades disponibles en el mercado para la cocina sino también en el hecho de poder ahorrar algo de faena y tiempo en algunas pesadas tareas como la de la limpieza.

Materiales para muebles de cocina
Los materiales de cocina son esenciales para hacernos sentir el confort a nivel visual y también práctico; si quieres conocer los principales tipos echa un vistazo a la clasificación que te dejamos a continuación, ¡son los más utilizados en cocinas!

– Laminados: Consiste en una base de aglomerado recubierta por una lámina de material sintético a base de distintas resinas. Los hay estratificados o polilaminados y son altamente resistentes además de tener una excelente relación calidad-precio.

– Lacados: Son creados a partir de una base de DM sobre la que se colocan varias capas de laca brillante, mate o texturizada a los que se podrán dar colores de todo tipo (aunque las más comunes son las blancas y crema). A pesar de que en resistencia se equiparan a los laminados, los lacados de calidad suelen costar más caros que los anteriores.

– Acero y aluminio: El acero es altamente resistente además de muy atractivo a nivel visual y está disponible en acabados desde el satinado hasta el vidriado pasaando por los relieves, los lijados y hasta algunos con efectos. El aluminio es igual de resistente pero más ligero y suelen combinarse con madera o laminados, por ejemplo.

– Madera: Es el recurso más tradicional de todos y también uno de los más hermosos a nivel decorativo todavía. A día de hoy, no obstante, lo más habitual es hacerse con muebles de frentes chapados hechos de aglomerado y cubiertos solo en la parte frontal por madera de verdad.