Los mejores dispositivos para ahorrar agua en casa
En los últimos años por fin nos hemos dado cuenta de lo importante que es el ahorro de agua, no solo a nivel económico sino para el medio ambiente en general. Hay que seguir determinadas rutinas para poder gastar lo menos posible, y también se pueden incorporar determinados dispositivos y equipos que te ayudarán a que el ahorro sea aún mayor.

Con ellos podrás optimizar el aprovechamiento de agua, lo que te permitirá consumir menos de lo habitual. Hoy me gustaría recomendarte alguno de estos dispositivos, tengo algunos y realmente merece la pena invertir en ellos, ya que el consumo se puede llegar a reducir mucho.

Dispositivos eficaces

– Cisternas de bajo consumo: las más modernas permiten realizar pequeñas descargas, que es suficiente cuando vas a orinar, por ejemplo. Llevan dos botones, uno para pequeñas descargas (máximo 10 litros) y otro para las mayores, que son casi de 30 litros. 20 litros de ahorro varias veces al día es muchísimo, así que mira la barbaridad de agua que se derrocha a diario.

Los mejores dispositivos para ahorrar agua en casa
– Ducha de flujo reducido: es un accesorio que limita el caudal de agua, y cuando aumentas la presión no pierdes nada de comodidad ni eficacia. Con esto puedes reducir a la mitad el consumo de agua por ducha. También puedes instalar una cabeza que tiene una pestaña que frena el paso del agua cuando la activas, y vuelve a salir en la misma temperatura cuando vuelves a abrirla.

Los mejores dispositivos para ahorrar agua en casa
– Lavadoras de bajo consumo: actualmente puedes encontrar todos los electrodomésticos en versión de bajo consumo, lo que permite ahorrar electricidad y, en algunos casos, también agua. Es el caso de las lavadoras que incluyen un programa de bajo consumo, sin duda muy eficaz y que lo amortizas muchísimo ya que dura unos cuantos años.

Cambia tus hábitos

Además de utilizar equipos o dispositivos que te permitan el ahorro de agua, es muy importante que adquieras hábitos que así lo hagan también. Por ejemplo, no dejes el grifo abierto mientras te duchas, friegas o te cepillas los dientes; en todas esas tareas se derrochan millones de litros de agua a diario en todo el mundo. Cuando quieras descongelar un producto, mételo en la nevera en vez de echarle agua.