Moving Color, azulejos que cambian de color con el calor
¿Te gustaría que tu baño cambiara de color cada vez que te pegas una ducha? Aunque te parezca extraño, es posible gracias a Moving Color, unos azulejos que cambian de tonalidad dependiendo de la temperatura. Por suerte, cada vez existen más acabados originales que emplean la tecnológica para hacer de tu hogar un lugar único.

La empresa Moving Color decidió hace unos años crear una línea de estilos diferentes de mosaicos y vidrios que reaccionan con el aumento o disminución de la temperatura tomando distintos colores. Qué mejor lugar para colocarlas que el cuarto de baño, ¿no crees? Es el único espacio de la casa donde se producen cambios de temperatura muy diferenciadas en poco tiempo.

Se trata de una propuesta magnífica, ya que logra mantener la postura firme y duradera de los azulejos de siempre con una tecnología mucho más moderna que le permite aumentar notablemente su atractivo. Si las colocas como recubrimiento para las paredes del baño, ya sea en la ducha, bañera o lavabo, estas baldosas te ofrecerán ambientes realmente únicos y en constante transformación. Prácticamente ningún recubrimiento puede darte un valor decorativo de ese calibre.

Moving Color, azulejos que cambian de color con el calor
Los azulejos son fabricados en diferentes tamaños y para todo tipo de aplicaciones. También hay opciones para elegir la textura y color de base que nos permite personalizar la apariencia en base a nuestros gustos, eligiendo la temperatura de activación de los azulejos a través de 3 fases brillantes. Su fabricación se realiza a mano, uno por uno de forma individualizada, y por eso el precio de la unidad es bastante elevado.

Moving Color nos ofrece diferentes opciones: Northern Nights, una línea de baldosas de vidrio de color negro que cuando la temperatura cambia ofrecen un espectáculo visual de cambios de color en movimiento; azulejos Tye-Dye, cristales inspirados en lo psicodélico; azulejos Water Color, que cambian su color a incoloro cuando se exponen al calor, pero recuperan su tonalidad natural cuando se enfrían; y azulejos líquidos, inspirados en la belleza del agua.