Ocultar el cuadro de luces
A pesar de que es estrictamente necesario en cualquier hogar, el cuadro de luces es un de las cosas que más antiestéticas resultan para la decoración del hogar si no nos preocupamos por ocultarlo o disimularlo.

Sin embargo, a la hora de pensar la manera de hacerlo debemos tener en cuenta que, además de decorativo, el elemento que lo cubra debe ser práctico como para poder acceder a él de una forma fácil y rápida.

A continuación te contamos las soluciones más comunes a la hora de solucionar este problema:

– Armarios: Son una de las opciones más comunes y fáciles de encontrar siempre y cuando el tamaño de nuestro cuadro de luces sea de unas dimensiones estándar, pues sino la única opción será hacerlo a medida con un coste mucho más elevado. Si tienes un poco de maña, incluso te recomendamos hacerlo tú mismo con algún elemento reciclado como un cajón o una caja de vino, por ejemplo.

Ocultar el cuadro de luces
– Cuadros: Los marcos de mucha profundidad o los lienzos en bastidor son una idea genial para conseguir disimularlo de una forma económica y muy decorativa. Pinturas o impresiones sobre lienzo (fotografías, paisajes, etc.) en bastidor pueden ser colgadas de la forma tradicional con una alcayata o acoplando unas visagras en la parte superior o en un lateral junto a la pared para que pueda abrirse y cerrarse como si de una puerta se tratase.

– Textiles: Es la opción más casera y por cierto también la más económica. Cortinas, persianas o tapices que pueden adaptarse a la base de un bastidor o bien a modo de cortinilla.

Recuerda que cuando vayas a preguntar a las tiendas por cualquiera de los anteriores no solamente deberás llevar las medidas de ancho y largo del cuadro sino también la profundidad mínima que requiere.