Organización del vestidor
Tener un vestidor es el sueño de toda mujer (y cada vez más el de muchos hombres), un lugar en el que almacenar con delicadeza todas tus prendas de ropa, tus zapatos, complementos y accesorios.

Sin embargo, controlar que el espacio no se convierta en un caos no va a ser fácil si no empiezas por organizarlo a conciencia, pensando en cada una de tus necesidades y también en las mejores soluciones de almacenamiento para los distintos productos.

Si tienes el lujo de contar con un vestidor propio en el hogar, ¡no pierdas detalle de lo que te contamos!

Aunque ahora no dedicaremos demasiado tiempo a ello, lo primero en lo que debes pensar es en la forma que distribuirás los armarios principales en la estancia: Los más habituales son los armarios empotrados en la pared, los armarios enfrentados, en forma de L o en forma de U.

Organización del vestidor
No obstante, a lo que queremos dedicar nuestra atención es a los elementos de organización que deben componerlos. En este sentido, los básicos que no pueden faltar en tu armario son los siguientes:

– Colgadores: Es la parte más básica de cualquier armario a la que se debe destinar un buen espacio. ¿El motivo? Tus prendas se mantendrán como recién planchadas gracias a que la ropa se mantendrá siempre estirada.

– Estanterías y baldas: Son la solución de almacenamiento más práctica, y es que sobre ellas puedes colocar absolutamente todo lo que se te pase por la cabeza (ropa doblada, zapatos, cajas…).

– Cajones: Son útiles para guardar las prendas que van dobladas así como la ropa interior. Además, los cajones destinados a los complementos o similares también pueden tener subdivisiones en cajitas para colocar cada uno de tus accesorios para el pelo, la bisutería, etc.

– Zapatero: Hay muchas formas distintas de reservar el espacio a los zapatos, desde las baldas o estanterías inclinadas hasta los moldes para encajar tus zapatos, por ejemplo.

– Cajas: Puedes hacerte con algunas cajas para almacenar todo aquello que no utilizas habitualmente o la ropa de la pasada temporada que deberá pasar unos meses en el armario. ¿Su sitio? Las zonas a las que peor acceso tenemos en el armario como las baldas más altas, pues al fin y al cabo son elementos que no utilizaremos a diario.

Tus vestidores pueden ir acompañados por otros elementos decorativos y prácticos que sumarán comodidad al espacio como los taburetes, las alfombras (así no notarás el frío del suelo mientras te cambias), los espejos o los colgadores de pared.