Organizando el cajón de la ropa interior
Hoy vamos a centrar la mirada en una parte de la casa muy importante en el día a día: nuestro vestidor o el lugar donde guardamos la ropa. Tener nuestras prendas bien organizadas y perfectamente visibles para poder disponer de ellas cuando queramos es uno de los grandes aciertos que podemos adoptar en nuestro hogar.

Además de un armario correctamente clasificado, con sus puertas y perchas, hay un lugar que, por lo general, suele desordenarse con facilidad: el cajón donde guardamos la ropa interior y los calcetines y medias. Existen una serie de consejos muy sencillos de llevar a cabo que harán que este cajón esté siempre correctamente organizado.

Paso uno: Deshacernos de las prendas viejas

¿Cuántas veces que hemos ido con prisa nos hemos acabado vistiendo una prenda íntima que ya no queremos, por no encontrar la que buscábamos? Convierte en exclusivo el cajón de tu ropa interior desechando todos aquellos tangas, bragas, calzoncillos o sujetadores que ya no nos sirven o se afearon con el tiempo, así como las medias y calcetines agujereados o que perdieron a su pareja. Es preferible tener un cajón más holgado, con más espacio, pero que contenga prendas de calidad. Lo positivo de este tipo de ropa es que podemos adquirirla por un precio menor que otras prendas, como vestidos o camisas. Así pues, es el momento de hacer una selección y quedarse solo con las prendas suaves y nuevas.

Paso dos: Organizar las prendas

Sepáralas por colores o por frecuencia de uso. Quizá te guste vestir las prendas sencillas de algodón para actividades como hacer deporte y reservar las más ornamentadas y delicadas para ocasiones especiales. Igual ocurre con las medias y calcetines, podemos separarlos dependiendo de su grosor y vestir unos y otros según el calor que vaya a hacer durante el día. Además, ahora que ha llegado el verano, puedes guardar en una caja la ropa que no vayas a vestir en los próximos meses, como leotardos y calcetines gruesos y reservar así un espacio para las prendas más livianas y los bañadores o bikinis.

Organizando el cajón de la ropa interior

Paso tres. Separadores en los cajones

Si bien este tipo de prendas pueden almacenarse de muchas formas (por ejemplo, pequeñas perchas para los sujetadores o una separadora especial para las medias), los cajones suelen ser la solución más práctica y sencilla. Pero, claro, son ropas que usamos todos los días, incluso varias veces, y el cajón tiende a desordenarse tras unos pocos usos.

La solución, muy barata, es adquirir separadores de madera que organizarán tu cajón, insertándolos tipo “tetrix”, combinando diversas longitudes y anchos. Esto te permitirá, por ejemplo, guardar los tangas pequeños en una, reservar las medias para la más larga, etcétera. Lo ideal, si tienes espacio, es que escojas un cajón para las medias y calcetines (incluso también pañuelos) y otro para las prendas más íntimas, como sostenes, bragas y calzoncillos, si eres hombre. En multitud de tiendas puedes encontrar los separadores que más se adapten a tu gusto y bolsillo. No sólo de madera, también de cartón o plástico, sin o con tapa y de muchos estilos según el aspecto que quieras darle a tu cajón de la ropa íntima.

Organizando el cajón de la ropa interior
Si no te apetece comprar estos separadores, puedes construirlos tú mismo sirviéndote de cajas de zapatos viejas o simplemente cartones que vas a recortar según tus necesidades. Para que el aspecto de tu cajón luzca siempre elegante, píntalos de colores como plateado y dorado o fórralos con los papeles de envolver regalos que te sobraron de tu último cumpleaños. Otra idea es utilizar tubos de PVC y cortarlos según el fondo de tu cajón para meter cada tipo de prenda en ellos.

Una solución idónea para tener tu cajón organizado con separadores es la siguiente: pequeños cuadrados para guardar la parte de abajo de la ropa interior y separadores más anchos tipo sobre para almacenar los sostenes, aquí puedes ver cómo quedaría:

Organizando el cajón de la ropa interior

Paso cuatro: Doblarlos correctamente

El truco es saber doblar cada prenda de manera que ralenticemos su desgaste y consigamos maximizar el espacio en su forma más óptima. Cada prenda se dobla de una forma diferente. Las braguitas y calzoncillos, podemos extenderlos sobre una tabla y doblar cada extremo hasta lograr un cuadrado compacto. Después, iremos apilando uno encima de otro en el separador que hemos destinado para tal fin.

En el caso de los sujetadores, lo que debes hacer es montar una copa sobre la otra y guardar las tiras y los broches en su interior. Así, podremos obtener una torre de ellos que descansarán en el cajón.

Las medias y pantis puedes doblarlas igualmente formando un cuadrado o rectángulo. También puedes ayudarte de unos cartones para enrollarlos en torno a ellos.

Los calcetines deben siempre doblarse por parejas, igualmente ayudándonos de cartones o formando cuadrados planos. Si los enrollamos, se desgastarán antes y ocuparán más espacio.

Organizando el cajón de la ropa interior

Paso cinco: Colocarlos según color o textura

Si tienes ganas y tiempo de organizarlos correctamente, intenta que cada color esté en un lugar y el tipo de textura o material en otra. En el caso de los conjuntos de braga y sujetador de un mismo tono, te recomiendo adquirir unas perchas en cascada especiales para la ropa interior y ponerlos ahí. De esta manera, podrás ir siempre conjuntada también por dentro sin tener que haber pasado minutos en buscar a su pareja.

Paso seis: Perfuma tu cajón

Para dar un aspecto todavía más agradable a tu cajón de la ropa interior, puedes meter bolsitas cerradas con canela, lavanda, flores u aromatizantes naturales. También sirve un frasco de perfume vacío.

Organizando el cajón de la ropa interior
Pronto comprobarás que, con estos trucos, el cajón de tu ropa íntima estará siempre correctamente organizado y siempre llevarás las prendas que deseas, sin perder tiempo en buscarlas.