Organizar el armario en los cambios de estación
Irremediablemente el verano comienza a tocar a su fin y somos muchos los que ya estamos pensando en la pereza que nos da cambiar todo el fondo de armario cada ciertos tiempo.

Nuestro vestuario cambia y también lo hace la ropa de cama y los textiles de nuestro hogar, por lo que resulta importantísimo organizarse bien para llevar a cabo la tarea de la forma más efectiva y sin tener que dedicarle más tiempo del necesario.

¿Cómo? En Interiorismos te traemos algunas de las claves.

Para empezar debes considerar si tienes el mobiliario adecuado para dar cabida a todo lo que necesitas guardar. Examina tu entorno y valóralo, porque si no es así quizá haya llegado el momento de hacerte con algún que otro mueble de almacenamiento cuya inversión realmente merecerá la pena: Canapés, armarios para cada una de tus necesidades, mesitas de noche con buena capacidad, altillos o zapateros, entre otros, servirán para tener tu hogar más limpio y organizado.

No dudes que encontrarás estos muebles auxiliares en todo tipo de estilos, materiales, colores, tamaños y precios, por lo que seguro consigues el que se mejor se adapte a tu caso.

Organizar el armario en los cambios de estación
En cuanto a cómo organizar el cambio la cuestión no es tan difícil como a veces se plantea: Para empezar saca toda la ropa y clasifícala por grupos. Distingue entre la que sirve todo el año, la de temporada y la que ya es hora de retirar (tirándola o preferiblemente donándola a alguna ONG). De este modo podrás hacer una buena limpieza, vaciar el armario y tener solamente lo necesario de temporada fuera para que no esté abarrotado.

También puedes organizar la ropa según su categoría: Pantalones, chaquetas, camisas, vestidos, ropa deportiva… ¡Verás que fácil resulta encontrarlo todo!

En cuanto a los textiles del hogar, guarda las piezas que no utilizarás durante meses en fundas de plástico para que no cojan polvo y colócalas al final de la parte más alta del armario o bien bajo una de esas camas con canapé.

Lo mismo con el calzado: El que no sea de temporada en cajas o bolsas siempre en un lugar localizable pero no demasiado cercano.

Eso sí, antes de volver a meter todo en el armario haz una buena limpieza para eliminar el polvo y los malos olores y asegúrate de poner solamente aquellas prendas que realmente te vayas a poner.