Organizar las zonas del baño
La distribución del cuarto de baño no es algo que haya que hacer a la ligera, y es que aunque existen muchas maneras de organizarlo no todas garantizan que vayamos a acertar creando un lavabo cómodo, práctico y decorativo.

En este sentido, cada zona acostumbra a tener unas reglas de ubicación que no estaría de más que conocieras para sacar todo el provecho a tu baño sin cometer errores.

A continuación te hacemos un pequeño resumen de cada una de ellas.

– Lavabos: Es lo que también conocemos como la ‘pica de las manos’ y que suele estar acompañada por un mueble inferior para el almacenamiento. Teniendo en cuenta que es el elemento más decorativo y también el más utilizado del baño lo mejor es colocarlo tan cerca como podamos de la puerta para tener un fácil acceso a él.

Organizar las zonas del baño
– Inodoro: También es muy utilizado aunque desde luego no resulta tan vistoso como la zona anterior. Precisamente por eso lo mejor es ponerlo por a continuación de un mueble más grande como el del lavabo o algún armario o estantería de almacenamiento (lo mismo se aplica para el bidé).

– Bañera o ducha: Como es el que menos se utiliza y el que probablemente más ocupa podemos ubicarlo más alejado que el resto para no abarrotar visualmente el espacio. Se coloca siempre al fondo del baño y coincidiendo con una o las dos esquinas de la pared (a excepción de las antiguas bañeras con patas).

– Ventana: Lo ideal es que esté junto a la bañera o ducha, es decir, lo más alejada posible de la puerta. Los motivos son eminentemente prácticos: El aire se renovará recorriendo todo el baño hasta salir por la ventana y la luz aclarará la totalidad del espacio.

A la hora de colocar cada elemento en su respectivo lugar debes tener en cuenta que no solamente es cuestión de encajar las piezas como un puzle sino también de crear un espacio cómodo y decorativo que permita movernos con facilidad.