Papel pintado para tus paredes
Cuando empezamos a diseñar cualquier habitación, una de las primeras cosas en las que pensamos es en cómo irán las paredes, pues es posible que en función de ello establezcamos otros elementos como el mobiliario o algunos elementos de la decoración, como cuadros u otros objetos.

Debemos barajar las distintas opciones que tenemos, y una de ellas es utilizar papel pintado. Hace años se utilizaba mucho este elemento decorativo, y sin duda alguna últimamente se ha vuelto a poner de moda. Los hay con motivos muy distintos, cada uno pensado para un sitio en concreto de la casa, aunque está en tu mano escoger el estilo que quieres utilizar.

Así, por ejemplo, podemos encontrar papeles con motivos infantiles, otras con motivos especiales para cocinas y baños, con diferentes estampados e incluso papeles que imitan la textura de elementos como la piedra o la madera. Especialmente de moda están los papeles con motivos florales en todo tipo de colores, que van desde el blanco hasta el wengé o el negro, y dan un toque de sofisticación a dormitorios y salones.

Papel pintado para tus paredes
El papel pintado puede utilizarse para dar un toque innovador y original, revistiendo una o más paredes de la habitación, así como también puede servir para disimular los defectos de la pared (causados, por ejemplo, por la pintura), que queda totalmente cubierta por el papel o para simplemente poder evitar la pesada tarea de pintar. Si la idea es no complicarse demasiado en este sentido, también podemos optar por papeles de todo tipo de colores, lisos o a rayas.

Sin embargo, debes ir con precaución a la hora de utilizar según qué tipo de papel, pues revestir más de una o dos paredes con según que papeles puede contrarrestar el efecto de sofisticación y elegancia. Ten en cuenta, también, que con este elemento decorativo no debes abusar de otros como cuadros o vinilos.