Paredes de madera
Pintura, papel pintado, murales, vinilos, recubrimientos de piedra, imantadas o de pizarra… Parecía que ya estábamos agotando todas las opciones decorativas para el revestimiento de las paredes, y en realidad nos dejábamos uno de los recursos más tradicionalmente utilizados en los hogares: La madera.

Sí, porque además de en el suelo y en los muebles la madera puede utilizarse también para el recubrimiento de paredes y techos, lo que aportará a las estancias un toque cálido que creará un ambiente de lo más íntimo y acogedor.

A pesar de lo que se suele pensar, la madera no tiene por qué ser un revestimiento exclusivo de los hogares más rústicos ubicados en los pueblos de montaña, y es que de hecho cada vez son más los apartamentos de estilo contemporáneo los que lo incluyen en su modernísima y elegante decoración.

En este sentido, se ha evolucionado mucho desde que las paredes solo pudieran cubrirse por largas láminas verticales de madera y de hecho existen a día de hoy un montón de estilos distintos: Horizontales, rectangulares, de origen natural o sintético, con originales formas o con relieves, por ejemplo, disponibles en toda clase de colores (no solo de madera natural sino también pintada o teñida).

Paredes de madera
Puedes utilizar este material por toda la estancia o bien combinar una de estas paredes con otras de materiales típicos como la pintura o el papel pintado. En este último caso, escoge los diseños más discretos para no sobrecargar visualmente la estancia.

La madera es ideal para integrar en las paredes de cualquier lugar del hogar, desde los dormitorios hasta el cuarto de baño y pasando por el salón o el cuarto de los juegos, por ejemplo, y es que además de dar un aspecto de lo más elegante y acogedor será un buen aislante acústico y climático.