Paredes de patchwork
Encantadora, femenina, económica… La técnica del patchwork es siempre un acierto para la mayoría de elementos secundarios de la decoración en el hogar.

Si te encanta la idea de llenar de color tu ropa de hogar con esta técnica presta atención, ¡porque entonces las paredes en patchwork te chiflarán!

Como probablemente recuerdes por su nombre o por la imagen principal del artículo, el patchwork es una técnica decorativa que consiste en combinar una gran variedad de retales de todo tipo de tamaños, estampados, colores y hasta materiales para formar una única pieza.

Paredes de patchwork
¿Dónde colocar una pared de patchwork? Aunque no existe una regla exacta que lo indique, lo cierto es que esta técnica decorativa es más propia de los hogares de marcadas líneas femeninas así como de las estancias infantiles y juveniles (de ambos sexos).

Eso sí, cuidado con las reglas de estilo y de uso que pueden no resultar un acierto en todos los casos. En primer lugar, tu pared de parches multicolor debe convertirse en el centro de atención de la estancia, por lo que lo mejor es hacerla destacar en la pared protagonista de la estancia como podría ser la que se encuentra detrás del sofá o la del cabecero de la cama.

Es importante tener en cuenta también para que el patchwork consiga estos monísimos resultados deberás utilizarlo siempre de forma moderada, por lo que si en este caso lo utilizas para las paredes olvídate de él en otros grandes elementos como la ropa de cama o las cortinas (sí en cojines o lámparas, por ejemplo).

El papel pintado es la gran solución para este tipo de paredes, lo que no necesariamente significa que ya tengas hecho todo el trabajo: puedes comprar un papel pintado con este estampado o bien hacerlo tú mismo a través de la propia combinación de papeles de distintos tamaños, colores y estampados a tu propio gusto.