Paredes en negro
El negro es el color de la elegancia por antonomasia. Sin embargo, mientras que en el ámbito de la moda estamos más que acostumbrados a utilizarlo de manera habitual, en lo que a interiorismos se refiere este color tradicionalmente se ha visto completamente fuera de lugar… Hasta ahora.

Los tiempos cambian, y lo que antes parecía algo completamente inadecuado se convierte ahora en un perfecto recurso decorativo para dar un toque de elegancia y distinción a cualquier estancia de nuestro hogar.

No obstante, debes plantearte muy bien la decoración, el diseño y el estilo de los espacios en los que quieres dar el protagonismo a este color, pues mal utilizado puede ser uno de los mayores errores decorativos que cometas.

Paredes en negro
En este sentido, si quieres acertar debes tener en cuenta varias cosas. La primera es tener claro que un color de impacto como este no puede utilizarse en más de una o dos paredes por varios motivos: Para empezar, el negro hace más pequeños y estrechos los espacios y, además, podría pasar de considerarse elegante y distinguido a oscuro y misterioso… Y no es eso lo que pretendes, ¿no es cierto?

Combínalo con tonos más claros y no excesivamente llamativos en el resto de paredes y conseguirás un éxito rotundo.

Paredes en negro
El segundo punto importante son los contrastes, pues son la clave de la decoración. Tu propio gusto y sentido común te guiará en la labor, pero básate un poco en la regla de utilizar muebles oscuros sobre fondos claros y muebles más claros sobre los fondos oscuros… Parece complicado, ¡pero es realmente sencillo!

Una gran idea puede ser dar un poco de luz y color a la pared negra utilizando sobre ella algunos elementos decorativos que combinen con las paredes contiguas, es decir, que si las paredes de alrededor son blancas podremos pegar sobre la pared un vinilo, unas molduras o listones de este color, por ejemplo.

En este sentido, debes aprender a utilizar los complementos de una manera inteligente y estratégica para que el espacio no se encuentre triste y lúgubre, pues esto además puede influir también en tu estado de ánimo.

Y tú, ¿te atreves a probar?