Puertas para ahorrar espacio
Ganar espacio es fundamental en la mayoría de pisos de hoy en día, pues pocos tenemos la suerte de tener cientos de metros de piso a nuestra disposición. Por eso debemos contemplar todas aquellas posibilidades que nos permitan ganar aunque sea unos centímetros bien sea por comodidad, por estética o por necesidad.

Uno de los elementos en los que no pensamos muy a menudo y que pueden ser fundamentales en el ahorro de espacio son las puertas. Así, por ejemplo, las tradicionales puertas batientes, aquellas de una o dos hojas que se abren hacia dentro o hacia fuera, tienen la gran desventaja de necesitar todo el espacio de su trayectoria libre, por lo que necesitan un buen espacio disponible a su alrededor.

Por eso, los tipos de puertas más utilizados para ganar espacio son las correderas y las plegables. Las puertas correderas se deslizan sobre unas guías que se ponen en la parte superior dejándonos paso gracias a su deslizamiento paralelo a la pared. Este tipo de puertas pueden instalarse entre dos paredes (normalmente de pladur) o bien a la vista, opción más común. Además, visualmente dan un aspecto moderno y elegante a las estancias.

En cuanto a las puertas plegables, son muy similares a las correderas en el sentido de que tienen una guía superior y en que ocupan incluso menos que éstas: la puerta se recoge a un lado como si del cierre de un acordeón se tratase. Por eso, a pesar de no ser las más bonitas estéticamente hablando, son muy prácticas y muy recomendables para los lugares en que los espacios son muy reducidos.

Aunque en general se utilizan para separar ambientes muy distintos dentro de la casa, lo prácticas que resultan las puertas correderas ha hecho que cada vez más se incorporen en otros espacios y muebles como por ejemplo en armarios o en paredes para vestidores.