Pinta las paredes en turquesa
Aunque ya te hemos contado en Interiorismos que el verde esmeralda es, según Pantone, el color del año, hoy quería hablaros de otra tendencia que me parece genial: elegir el turquesa como color central de la decoración de las paredes.

No hablo de poner un cojín o un jarrón… ni siquiera un sofá. Hablo de remangarse, de lanzarse a la piscina y pintar las paredes con este tono refrescante y elegante. A pesar de lo atrevido de la sugerencia, os aseguro que el resultado será espectacular. Yo pienso hacerlo muy pronto.

Atrévete

Pinta las paredes en turquesa
Pero para triunfar en tan poco moderada empresa, hay que tener claras ciertas cosas de antemano, no vaya a ser que tengamos que volver a empezar y elegir esta vez un discreto vainilla o el blanco de toda la vida. El turquesa es un color intenso, que decora por sí mismo, que no necesita accesorios, por lo que conviene que lo elijas para ambientes ligeros y amplios y habitaciones en las que no hay muchos muebles. De esta manera evitarás que el efecto sea demasiado recargado.

Por otra parte, tendrás que pensar en algún otro color para combinar e, incluso, crear contrastes en según qué sitios. Pues bien, yo lo tengo claro: para mí el blanco es el color más adecuado y cumplirá esta misión a la perfección. Si tus muebles son actuales y de color blanco, el turquesa ha de estar en tus paredes.

Pinta las paredes en turquesa
A la hora de decidir turquesa sí o turquesa no, también es importante tener en cuenta la luminosidad del ambiente donde se quiere emplear este color. Conviene que sean estancias o rincones con luz natural, que animarán y potenciarán el tono. Si lo ponemos en zonas demasiado oscuras, el efecto será mucho más triste y apagado.