Pintar el salpicadero de la cocina
Sin duda, es la pared que más sufre de toda la habitación. En el salpicadero constantemente se acumulan las gotas de agua o de grasa, el humo de la cocción, las manchas de distintos ingredientes… Por eso la mayoría de las personas optan por revestirlo de cerámica (alicatado), fácil de limpiar y resistente al agua.

Pero yo no me conformo con hacer “lo mismo que todo el mundo”. Si me gusta la pared de la cocina pintada, ¿por qué habría de forrarla de azulejos? Así que me puse a buscar y he descubierto la solución para pintar mi salpicadero…

Pinturas que se pueden fregar

Efectivamente, lo habéis adivinado. Y no es una solución, sino dos. La primera es emplear pinturas especiales que se pueden limpiar y fregar sin que se alteren. La mejor (por lo menos de las que yo he probado) es Majestic Resist, un producto de Pinturas Jotun que ha sido calificado como Producto del Año 2013 por su resistencia. Puede incluso fregarse con estropajo y KH7! Esta pintura “mágica” también resiste los rayones y las raspaduras, y lo mejor: está disponible en miles de colores a la carta, que no pierden intensidad por mucho que se frieguen.

Paneles de cristal

Pintar el salpicadero de la cocina
Otra opción es colocar paneles de vidrio delante de la zona pintada. Para hacerlo podéis emplear los sistemas de perfiles de metal que hay en tiendas como Ikea y en centros de bricolaje. Son muy sencillos de montar, y permiten quitar los paneles para cambiarlos por otros si se estropean. Me encanta cómo queda la idea de esta foto, a la izquierda: pegar unas mariposas de papel o plástico por la parte interior del cristal. Muy decorativas e indestructibles, ya que van por dentro… Y contrastan fenomenal con el acabado turquesa.