Pintar las paredes en degradado
El degradado (también conocido como “ombré” o “degradé”) estuvo muy de moda hace un par de años pero realmente es una tendencia que no pasa de moda porque siempre causará impacto en cualquier estancia, personalizando el lugar y utilizando este recurso para dar elegancia, estilo y un aire sofisticado. Pintar las paredes en degradado sin duda le dará a tu estancia un atractivo que no conseguirá hacerlo una pared pintada de forma uniforme y es que es una manera diferente de embellecer las paredes y un dormitorio, salón o la estancia que se decida decorar de este modo.

Da igual en la época del año que te encuentres el degradado siempre le dará un toque diferente y de mucho color a tus estancias haciendo que te transmita infinidad de sensaciones dependiendo del color que elijas para decorar. Hoy quiero hablarte sobre decorar las paredes en degradado y todo lo que puedes conseguir con esta técnica.

Un buen cambio

Si estás cansado de ver tus paredes siempre igual o de verlas pintadas de un sólo color, entonces esta la técnica que estabas esperando porque además podrás renovar el aspecto de tu casa sin la necesidad de gastarte mucho dinero en reformas o en cambio de mobiliario ya que los colores son los encargados de transformar el ambiente.

Es cierto que además de esta técnica existen otras que también pueden hacer un cambio interesante en tu casa como pintar con figuras geométricas, con sólo dos tonos de color, pintar una pared de pintura pizarra, combinar una pared en contraste con las demás, con contraste de colores vivos y apagados, y así una larga lista donde la imaginación es la única que podrá los límites.

Pintar las paredes en degradado

Cómo se consigue

Esta característica forma de pintar se consigue porque con el principal color que se pinta después se va incorporando pintura blanca hasta conseguir que se disuelva y entonces se consigue un color más claro (el degradado) y así sucesivamente tantas veces que queramos tonalidades más claras. Se puede pintar de esta forma separando bien cada color de degradado para hacerlo marcado o haciendo que los colores se fundan entre sí (incluso con colores diferentes) para que parezca que sale un color del otro sin percibir visualmente la línea que separa una tonalidad de la otra para hacerlo de forma sutil.

Esta técnica se puede hacer en tonos de color muy vivos pero personalmente me decanto por los tonos pastel (sobre todo para los dormitorios) para dar un toque acogedor y reconfortante a la estancia.