¿Pintura o papel pintado?
Con el nuevo año muchos nos proponemos cambiar el aspecto de nuestras viviendas. Sin embargo, en los tiempos que corren todos tenemos que apretarnos un poquito el cinturón, por lo que no podemos hacer todo lo que nos gustaría para darle un aire nuevo a la decoración: cambiar el suelo, los muebles, reformar la cocina…

Sin embargo, existen algunas soluciones sencillas y económicas que harán que tu vivienda parezca una nueva. Una buena opción, por ejemplo, es cambiar el aspecto de las paredes. Para ello tienes dos opciones principales: la pintura o el papel pintado. ¿No tienes claro cuál de estas opciones escoger? ¡Te echamos una mano a continuación!

Ventajas e inconvenientes del papel pintado

En los últimos tiempos el papel pintado se ha puesto de moda, entre otras cosas porque ofrece infinidad de acabados y precios. La mayoría de ellos son lavables y, a diferencia de hace unos años, son fáciles de quitar. Además, los diseños y dibujos que se pueden tener con el papel no se pueden conseguir con la pintura.

¿Pintura o papel pintado?
Sin embargo, aplicarlo puede llegar a ser más engorroso que pintar. Otra de las pegas es el precio, aunque hay que tener en cuenta que aguanta mejor que la pintura el paso del tiempo.

Ventajas e inconvenientes de la pintura

A pesar de las numerosas ventajas del papel pintado, la pintura sigue siendo la primera opción a la hora de vestir las paredes. Es fácil de usar y, además, tiene un montón de posibilidades decorativas. Por otro lado, hay que tener en cuenta que pintar una casa siempre es más barato que empapelarla. Y es que solo la mano de obra es más cara que pintar una casa entera. Además, en pintar cualquier estancia se tarda menos que en poner papel pintado.