Pintura satinada en paredes
La pintura satinada se diferencia de las demás por tener un acabado intermedio entre brillante y opaco, el cual proporciona características y detalles que, bien aprovechados, pueden darle un toque espectacular a cualquier pared. Mejora en gran medida el aspecto de las paredes y de toda la decoración de esa estancia en general.

A favor tiene que refleja más la luz que la pintura con acabado mate, lo que favorece la iluminación natural. Además, su lavado es rápido y sencillo, y su estética no cabe duda de que es muy agradable a la vista. Por si esto fuera poco, también es agradable al tacto, así que parece que estamos ante la pintura perfecta. Por buscarle algún inconveniente, este tipo de acabado hace que se resalten las imperfecciones, por lo que la superficie debe estar muy preparada antes de pintarse.

¿Cómo pintar con pintura satinada?

Lo primero que hay que hacer es preparar la pared, lijando la superficie para eliminar imperfecciones y que así esté perfecta para cuando empieces a pintar. El trabajo de pintura debe hacerse de forma cuidadosa, ya que si se seca rápidamente no brillará de forma homogénea toda la superficie.

Pintura satinada en paredes
Debes empezar por una pared y no pasar a la siguiente hasta que hayas terminado con esa, además de hacerlo rápido para evitar que se queden marcas y sean visibles a contraluz. Si vas a aplicar varias manos, es importante que la última la apliques sin dejar pasar mucho tiempo con la anterior, ya que las imperfecciones se notarían mucho más. Las paredes que requieren mayor cuidado son las que están expuestas a la iluminación natural, ya que sufren un mayor desgaste con el paso del tiempo.

Recomendaciones

Pintura satinada en paredes
Como cada vez que vayas a pintar, sea el tipo de pintura que sea, debes preparar el entorno para ensuciar lo menos posible. Cubre el suelo con una sábana vieja, papel de periódico o un plástico, así el goteo caerá ahí y no tendrás que rascar el suelo. Compra las cantidades necesarias, calcula bien para que no te sobre demasiada. También debes comprar las brochas, rodillos o pinceles más adecuados según la superficie que vas a pintar. Por último, aunque pintar pueda ser fácil, analiza si sabrás hacerlo bien, de lo contrario, contacta con un profesional que lo haga, es lo más recomendable para lograr acabados perfectos.